¿Cuál es la principal causa del aumento de las bajas laborales? El salario

Las bajas por enfermedad se han disparado y todo el mundo busca culpables: el fraude, la salud mental, la fragilidad de los jóvenes. Pero, cuando se mira dónde han crecido, aparece un patrón que el debate ha pasado por alto: cuanto peor pagado es un trabajo —y menos da por vivir—, más han aumentado las bajas.

Cada día laborable del 2025, más de un millón y medio de personas con trabajo no fueron a trabajar porque estaban de baja médica. No están parados: tienen contrato y cotizan. En un año, cerca de 8 millones de bajas y 341 millones de jornadas perdidas, cuyo coste rozó los 59.000 millones de euros. Las bajas se han multiplicado en los últimos años y todo el mundo tiene su explicación.

El envejecimiento de las plantillas. El auge de la salud mental. Las listas de espera que alargan las recuperaciones. Incluso el fraude, que los propios médicos y la Seguridad Social consideran anecdótico. Ninguna de estas explicaciones es falsa. Pero todas comparten un punto ciego: ¿cuál es el principal motivo?

Cuando se profundiza en el análisis, el patrón es sorprendentemente contundente: cuanto peor pagado es un trabajo, más han aumentado las bajas. Entre 2015 y 2025, en los sectores con los sueldos más bajos —hostelería, comercio, limpieza, construcción—, estos han crecido más del doble que en los mejor pagados.

El ejemplo lo resume: hace diez años, un camarero y un empleado de banca tenían casi la misma probabilidad de coger la baja; hoy, la de la hostelería es un 60% superior a la de las finanzas. La brecha de salud entre los trabajos bien pagados y los mal pagados prácticamente no existía hace una década. Ahora sí.

Y no, no es simplemente que esos sectores sean más jóvenes. La construcción está mal pagada y es el sector más envejecido y sus bajas se han disparado; el sector tecnológico es el segundo con mayor proporción de jóvenes, pero está bien pagado y las incapacidades temporales han aumentado más moderadamente. Si el hecho de ser joven fuese el factor relevante a la hora de prever una baja, la lógica debería ser la opuesta. Por tanto, lo que comparten los sectores con más bajas no es la juventud: es el sueldo.

Otra posible enmienda a esta hipótesis es que los sectores peor pagados tienen una mayor proporción de trabajadores con contratos a tiempo parcial, pero una vez controlado este factor, la conclusión no cambia.

Uno de los principales elementos de los que se habla en este marco es la salud mental, y con toda razón: las bajas psicológicas se han disparado, sobre todo entre los menores de 35 años. La crisis es real y seria, y precisamente por eso vale la pena preguntarse de dónde viene. Y apunta, una y otra vez, a las condiciones materiales: los trabajos mal pagados son también los más precarios, los de turnos imposibles y menos control, los que la investigación asocia desde hace décadas con la ansiedad y la depresión.

Y ese sueldo bajo, además, compra cada vez menos. En la última década, el salario medio ha subido en torno a un 30%, pero los alquileres un 82% y el precio de comprar un piso un 65%, muy por encima del coste de vida general.

El desajuste no se reparte de forma neutra: pesa más cuanto menor es el sueldo de partida, y sobre unos jóvenes que ven cómo el trabajo ya no les da ni para emanciparse. Vivir se ha encarecido más rápido que los sueldos, y este tijeretazo —ganar poco y que todo cueste más— es una presión tan material, y tan capaz de enfermar, como el turno de noche o el contrato que se renueva cada tres meses.

Que el sufrimiento se haya concentrado en los jóvenes no es casual: son ellos quienes han heredado los contratos más frágiles, los sueldos más bajos y la vida más cara.

Todo esto cambia la manera de encarar el problema. Las bajas no son una epidemia de pereza ni una estafa colectiva: son un termómetro del estado real del mercado de trabajo. La pregunta relevante, pues, no es cómo reducimos las bajas, sino por qué cada vez enferma más quien peor cobra.

———————————————————————

Los datos: unos 1,55 millones de bajas al día y 341 millones de jornadas perdidas en 2025 (Seguridad Social); coste cercano a los 59.000 millones de euros (Informe Adecco). Entre 2015 y 2025, la tasa de bajas ha crecido unas 2,4 veces más en los sectores mal pagados que en los mejor  pagados (la hostelería, del 2,73% al 5,74%; las finanzas, del 2,41% al 3,42%); la correlación entre salario sectorial y crecimiento de las bajas es de -0,89 sobre las 19 secciones de la CNAE, y se mantiene al controlar la edad. En la última década, el salario medio ha crecido un 30%, pero los alquileres un 82% y el precio de la vivienda un 65%, frente a un IPC del 23% (INE). Elaboración propia a partir de datos del INE (ETCL, EAES, EPA, IPV), el AIReF y el Informe Adecco 2025.

Unos 1,55 millones de bajas al día y 341 millones de jornadas perdidas en 2025 (Seguridad Social); coste cercano a los 59.000 millones de euros (Informe Adecco). #bajaslaborales Compartir en X

Entrades relacionades

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

El periodo de verificación de reCAPTCHA ha caducado. Por favor, recarga la página.