Presupuestos de la UE: el choque entre los países ricos y los pobres hace tambalear las bases de la Unión

Tras 28 horas de discusiones entre jueves y viernes pasados, los líderes de los 27 Estados Miembro no han conseguido desatascar las negociaciones para acordar los presupuestos europeos plurianuales del 2021 al 2027.

Se trata de los primeros presupuestos negociados sin el Reino Unido, y suponen todo un desafío sobre cómo re-equilibrar las finanzas sin este contribuyente neto.

Por un lado, hay países que no quieren saber nada de aumentar sus contribuciones, y abogan de hecho por reducir los presupuestos. Se trata sobre todo de cuatro de los Estados Miembro más ricos: Países Bajos, Suecia, Dinamarca y Austria, agrupatas en la alianza autodenominada «los frugales».

👉 ¡Únete a nuestro grupo de Facebook de Diálogos en Cataluña!

Comentamos entre todos las noticias de Cataluña para estar informados.
¡Podréis consultar todas las claves del día!

Por otro lado se encuentra un grupo mucho más vasto de 17 países que se denominan «amigos de la cohesión», y provienen del sur y el este de Europa. Son en general receptores netos de fondos de cohesión territorial.

Mientras que los frugales defienden que los presupuestos de la Unión no deberían sobrepasar un 1% del PIB de la UE (lo que se conseguiría particularmente al recortar en políticas de cohesión y agrarias), los amigos de la cohesión quieren llegar al 1, 3% y salvaguardar estas políticas re-distributivas.

Al comprobar que la propuesta de partida de la Comisión Europea se situaba en el 1,074% del PIB con recortes sustanciales en fondos agrícolas (14%) y fondos territoriales (12%), los amigos de la cohesión endurecido su posición. «No quiero ni siquiera hablar de los detalles, las diferencias han sido demasiado importantes», resumió la cancillera alemana Angela Merkel.

Los países del este de Europa dan más al oeste que lo que reciben

El ambicioso programa de la nueva Presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, que exige importantes partidas para financiar sus propuestas en materia de transición ecológica, transformación digital o seguridad de las fronteras, contrasta con la falta de compromiso de los países más ricos de la Unión.

Los frugales, además, olvidan un hecho importantísimo: si bien es cierto que financian numerosos programas de desarrollo en los países pobres de la UE a través de los fondos de cohesión, se benefician también de las puertas que el mercado único les abre en estos países.

Como una eurodiputada de Rumania denunciaba en el Financial Times hace poco, «los países ricos se pintan ellos mismos como almas caritativas y critican los países del este que votan a autócratas euro-escépticos». Sin embargo, «buena parte de la riqueza europea se mueve de los países pobres a los países ricos, y no al revés».

Los países del este de Europa dan más al oeste que lo que reciben Clic para tuitear

La eurodiputada en cuestión, Clotilde Armand, explica que entre el 2010 y el 2016, Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia recibieron fondos europeos por un total equivalente a entre el 2 y el 4 de sus PIB respectivos. Pero que la fuga de riqueza hacia el oeste de Europa, en términos de beneficios empresariales y rentas, supone entre el 4 y el 8% del PIB de estos países.

Rumanía ha perdido la mitad de sus médicos entre 2009 y 2015, y de los que quedan un 10% son perseguidos infatigablemente por agencias de recursos humanos que les proponen sueldos mucho más elevados en países como el Reino Unido, Alemania o Francia.

En Polonia, las encuestas indican que aproximadamente la mitad de los estudiantes de medicina tiene planes para ir al extranjero después de graduarse en su país, que le ha pagado unos estudios que rondan los 100.000 euros por persona.

El dinero de la UE, concluye Armand, «no son caridad, sino un quid pro quo» que constituye la base no escrita del edificio europeo entero. Los países desarrollados se comprometieron a invertir en los subdesarrollados, y los países del sur y del este admitieron a cambio la entrada de empresas extranjeras y el escape de capital humano. Pero si los ricos países del norte rompen su compromiso para con sus socios más pobres, estos últimos encontrarán cada vez menos interés en la Unión Europea.

Print Friendly, PDF & Email

Entrades relacionades

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.

Menú