El derrumbe de la escuela de la Generalitat: del programa Coeduca’t a la solución policial (3)

El deterioro del sistema educativo catalán no es una percepción: puede medirse. Y cuando se mide, el resultado es inequívoco. Cataluña ha dejado de ser una referencia para situarse por debajo de la media española en indicadores clave, después de haber estado históricamente por delante.

Los informes PISA permiten observar esa evolución con precisión. No son anuales —se realizan cada tres años—, pero ofrecen una serie suficientemente consistente para detectar tendencias estructurales.

En 2015, Cataluña obtenía aproximadamente 500 puntos en matemáticas y 504 en ciencias. España, en el mismo período, registraba 486 y 496, respectivamente. La diferencia era clara: +14 puntos en matemáticas y +8 en ciencias a favor de Cataluña. Se trataba de un mejor sistema dentro del marco español.

Tres años después, en 2018, Cataluña retrocedía hasta los 490 puntos en matemáticas y 489 en ciencias. España también bajaba, pero menos: 481 y 483. Catalunya seguía por delante, pero la distancia se reducía de forma significativa.

La ruptura se produce en el 2022. Y la fecha no es accidental.

Cataluña cae hasta los 469 puntos en matemáticas y 477 en ciencias. España, pese a retroceder, queda por encima: 473 en matemáticas y 485 en ciencias. El diferencial se ha invertido: Cataluña pasa de liderar a quedar 4 puntos por debajo en matemáticas y 8 en ciencias.

La lectura acentúa el problema. Cataluña obtiene 462 puntos en el 2022, su peor registro histórico. La caída respecto a 2018 es de 38 puntos, el doble del descenso medio de los países de la OCDE.

Estas cifras no son anecdóticas: definen una trayectoria. Entre 2015 y 2022, Cataluña ha pasado de ser claramente superior a España a quedarse por detrás. Y no sólo eso: se sitúa por debajo junto a otras comunidades autónomas, en un contexto en el que los resultados globales españoles tampoco destacan especialmente.

La interpretación oficial apunta a factores demográficos: mayor presencia de alumnado inmigrante, mayor complejidad social, centros con necesidades elevadas. Es un elemento real, pero no altera lo central: el sistema no absorbe esta complejidad, sino que empeora con ella.

Además, una parte del profesorado no se siente responsable de los resultados, como si no tuviera nada que ver, a pesar de que el sindicato mayoritario, USTEC, tiene un papel relevante en la evolución del sistema. Paralelamente, las familias parecen ignorar la magnitud del problema, como si no les afectara directamente o no fueran conscientes de ello.

Éste es el punto clave.

Porque PISA no mide ideología. Mide competencias básica: comprender un texto, resolver un problema matemático, interpretar una situación científica. Y en estos tres ámbitos, Cataluña retrocede de forma más intensa que la media.

El sistema educativo, por tanto, no está compensando desigualdades: las amplifica.

Esta evolución coincide con una transformación profunda del modelo educativo, así como con otros fenómenos que afectan directamente a los adolescentes, entre los que destaca el programa Coeduca’t y sus consecuencias.

Uno de esos fenómenos es el consumo de pornografía.

Los datos de la encuesta ESTUDAS 2023, integrada en los informes del OEDA, ofrecen un retrato preciso. Entre los jóvenes de 14 a 18 años en España, el consumo en los últimos 12 meses es del 29,0%, mientras que en Cataluña alcanza el 58,3%. En los últimos 30 días, las cifras son del 18,2% en España y del 43,9% en Cataluña.

La diferencia por sexo es clara: el consumo es significativamente mayor entre los chicos. Y la edad de inicio es precoz: en Cataluña se sitúa en torno a los 12,5 años.

Esto sitúa el primer contacto con contenido sexual explícito en una etapa anterior o simultánea a la intervención educativa sistemática en materia afectivosexual del programa Coeduca’t. Es decir, la educación no llega antes que el estímulo, sino después.

Entre 2015 y 2022, mientras los resultados académicos retroceden, el consumo de pornografía entre adolescentes se mantiene en niveles elevados y con un inicio cada vez más precoz. Son dos procesos paralelos, con el Coeduca’t situado en este contexto.

Un sistema educativo se define por sus resultados. Y los resultados, en el caso catalán, indican una pérdida de posición relativa y caída significativa en competencias básicas.

Esto no es una interpretación. Son datos.

El derrumbe de la escuela de la Generalitat: del programa Coeduca’t a la solución policial (2)

Entre los jóvenes de 14 a 18 años en España, el consumo de pornografía en los últimos 12 meses es del 29,0%, mientras que en Cataluña alcanza el 58,3%. Compartir en X

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