La primera parte de esta diagnosis establecía el marco general. Esta segunda entra en el núcleo del primero de los factores decisivos que se mencionan: la familia. Si Catalunya atraviesa una secuencia que va de la crisis al colapso funcional y se encamina hacia el declive, el lugar donde esto se hace visible con mayor crudeza es la institución familiar.
La familia no es solo un espacio íntimo de cariño. Es la unidad económica básica, la plataforma invisible de producción y la fábrica silenciosa del principal activo de una nación: las personas, su capital humano y el capital social primigenio que posibilita el bienestar, la prosperidad y el desarrollo humano y social.
Cuando la familia se debilita estructuralmente, el país entra en fase de derribo.
Los datos de Cataluña muestran con nitidez esta dinámica.
1- Los indicadores estructurales
1.1 Fertilidad (Idescat)
| Año | Hijos por mujer |
| 2000 | 1,29 |
| 2010 | 1,46 |
| 2019 | 1,27 |
| 2023 | 1,13 |
| 2024 (prov.) | 1,08 |
La tendencia es inequívoca: reemplazo crónico y aceleración final. Cataluña ya no se reproduce. El índice se aleja cada vez más del umbral de reemplazo generacional (2,1).
1.2 Nupcialidad (Idescat)
| Año | Matrimonios por 1.000 hab. ≥ 15 |
| 2000 | 11,9 |
| 2010 | 8,3 |
| 2019 | 9,8 |
| 2023 | 9,3 |
Existe una caída estructural respecto al inicio de siglo. El rebote posterior es insuficiente. El problema no es coyuntural: la gente simplemente no se casa.
El matrimonio implica compromiso público y formal con la pareja, con la sociedad y con el proyecto común. El crecimiento de los emparejamientos con vínculos débiles, siempre “a prueba”, expresa la dificultad para asumir fuertes y duraderos compromisos.
1.3 Divorcios (Idescat / INE)
| Año | Divorcios por 1.000 habitantes |
| 2000 | 1,37 |
| 2010 | 2,49 |
| 2019 | 2,10 |
| 2023 | 1,73 |
El reciente descenso no indica estabilización familiar. Simplemente hay menos matrimonios susceptibles de disolverse.
1.4 Nacimientos y abortos
(Fuente: Ministerio de Sanidad – Estadística IVE por CCAA)
| Año | Nacimientos | Abortos (IVE) | Abortos / Nacimientos |
| 2000 | 63.489 | 13.282 | 20,9% |
| 2010 | 76.003 | 20.351 | 26,8% |
| 2019 | 64.201 | 16.745 | 26,1% |
| 2023 | 53.843 | 20.876 | 38,8% |
| 2024 | 52.000 | 21.761 | 41,8% |
Éste es el punto crítico del diagnóstico.
En 2023, no representa un simple salto estadístico. Es un cambio de régimen.
Cataluña:
- lidera volumen absoluto,
- lidera tasa por mujer,
- y presenta un ratio abortos/nacimientos propio de una fase avanzada de declive demográfico.
El aborto deja de ser fenómeno marginal y se convierte en componente estructural de la dinámica demográfica negativa. Tiene múltiples causas —económicas, culturales, morales—, pero su peso ya no es residual. Incide directamente en la natalidad y refleja una mentalidad que prioriza al individuo inmediato sobre la proyección futura.
2- De la crisis al colapso
Catalunya:
- lidera volum absolut,
- lidera taxa per dona,
- i presenta una ràtio avortaments/naixements pròpia d’una fase avançada de declivi demogràfic.
L’avortament deixa de ser fenomen marginal i esdevé component estructural de la dinàmica demogràfica negativa. Té múltiples causes —econòmiques, culturals, morals— però el seu pes ja no és residual. Incideix directament en la natalitat i reflecteix una mentalitat que prioritza l’individu immediat sobre la projecció futura.
La secuencia está clara.
Crisis
- Caída de fertilidad.
- Retraso y reducción del matrimonio.
- Inestabilidad familiar sostenida.
Colapso funcional
- El sistema familiar deja de reproducir población.
- El aborto se vuelve estructural.
- El mercado laboral y el estado del bienestar pasan a depender de la importación demográfica.
Declive
- El balance interno es irreversible sin choques externos.
- La familia deja de ser institución reproductiva y transmisora de capital humano.
- La comunidad se debilita como sujeto histórico.
Esto conecta directamente con:
- malos resultados educativos (PISA),
- baja productividad,
- presión sobre vivienda y servicios,
- degradación institucional.
Cuando una comunidad deja de reproducirse biológica y culturalmente, entra en fase de agotamiento.
3- La cuestión de fondo
Si Cataluña no supera esta situación, corre el riesgo de dejar de existir como comunidad de memoria, vida y proyecto compartido. El problema no es solo demográfico; es generacional y cultural.
Si el núcleo del problema es una mentalidad moral —una concepción de la vida y del compromiso que se ha ido consolidando desde las generaciones que comienzan en los años cincuenta del siglo pasado hasta principios de siglo—, entonces el problema es más profundo que cualquier coyuntura política.
En este contexto, episodios de corto vuelo como los del Procés pueden leerse como manifestaciones colaterales de una impotencia estructural: la dificultad de constituirse como pueblo con capacidad de proyectar sentido hacia el futuro. Es más fácil declararse independentista (que no significa sacrificarse para conseguirla) que transformar la moralidad contraria al futuro como pueblo que actúa en la vida cotidiana.
La crisis familiar no es un síntoma secundario. Es el centro del problema.
Menos matrimonios, menos hijos, menor estabilidad. La secuencia es estructural. Compartir en X





