El programa Coeduca’t tiene un planteamiento adoctrinador. La Generalitat adopta una determinada ideología de género, la convierte en criterio educativo y propone revisar las creencias que generan resistencias. Su vídeo de presentación permite ver cómo funciona este proyecto: formar al profesorado para que transforme la escuela, los alumnos y, a través de ellos, la sociedad. La intervención llega a las convicciones personales de los educadores. Todo esto es muy grave y contrario a los fundamentos de una sociedad democrática.
Estas son las principales afirmaciones del vídeo oficial:
- 0:28–0:56. El programa se dirige a infantil, primaria y secundaria, con una red de formadores que incorpore la perspectiva de género en los centros.
- 1:00-1:40. Elaborará contenidos con entidades y comunidad educativa, y contribuirá a transformar el país.
- 1:45–2:14. Presenta la ideología de género como imprescindible para la igualdad y prevención de violencias; considera que la humanidad no está configurada solo por hombres y mujeres —eso se califica de «binarismo»—, sino que hay otras muchas opciones que el niño debe descubrir y autoasignarse a una de ellas.
- 2:18–2:59. Los materiales aplicarán esta concepción al currículum existente; la escuela actuará como motor de cambio.
- 3:01-3:26. La acción coeducativa del programa modificará relaciones de poder y formará agentes de transformación. Incorpora explícitamente un proyecto político de transformación de la sociedad actual.
- 3:27–3:54. Los docentes necesitan preparación psicológica y revisar sus propias creencias; deben ser reorientados ideológicamente. Las resistencias se relacionan con la concepción patriarcal, que debe ser erradicada.
- 4:00-4:44. La escuela: la administración educativa de la Generalidad legitima el proceso.
El pasaje del minuto 3:27 es determinante. Se reclama una «autorevisión personal» del profesorado y se propone «desmitificar ciertas cosas y creencias». Este lenguaje delata una pretensión de reeducación. El docente debe revisar sus convicciones mientras el programa proporciona el criterio para juzgarlas, para después aplicarlas al alumnado.
Aquí está el mecanismo adoctrinador: el poder público da por buena una doctrina y trata las resistencias que suscita como un problema de quien las manifiesta.
La discrepancia pierde valor intelectual. Queda explicada por los condicionamientos de la persona, por la forma en que ha sido educada. Este procedimiento permite esquivar los argumentos contrarios sin tener que rebatirlos. Es una manera de desautorizar al disidente antes de escucharle.
Las cápsulas oficiales de formación precisan de la doctrina. Proponen modelos de género «más allá del binarismo existente», explican la violencia machista a partir del «sistema heteropatriarcal» e incorporan la interseccionalidad. Esta teoría analiza cómo el sexo, la clase social, el origen o la orientación sexual se combinan y generan discriminación o privilegio. Coeduca’t adopta este marco para interpretar las relaciones humanas y orientar la acción educativa. Es una elección ideológica del Gobierno. Cápsulas de formación, que se aplican con material pedagógico al adoctrinamiento de los menores desde los 3 años.
La diferencia es decisiva. Enseñar una teoría permite exponer sus argumentos, límites y objeciones. Convertirla en la concepción que debe dirigir la educación le otorga una autoridad previa a cualquier discusión. El programa reclama revisar las creencias de los docentes. Su propia doctrina debería pasar, al menos, por el mismo examen.
La Generalitat no tiene ningún título para declarar superiores sus convicciones sobre la persona, menores y familia.
El alcance del proyecto multiplica el problema. Las orientaciones oficiales se organizan en seis bloques, desde el segundo ciclo de Infantil hasta el cuarto de ESO. Las cápsulas anuncian la extensión de la perspectiva de género en todos los ámbitos curriculares. Esta transversalidad permite que una misma interpretación oriente contenidos, actividades y vida escolar durante años. La influencia sobre la formación del alumno es mucho más honda que la de una lección concreta.
Los recursos recomendados muestran hasta dónde llega esta orientación. El portal incluye a Tutty, un juego de familias diversas, y The Porn Conversation. La presentación de la guía de equidad menstrual declara el objetivo de implantar una educación en sexualidades feminista. Son ejemplos de una intervención que abarca a la familia, la sexualidad y la interpretación del cuerpo.
El protocolo de acompañamiento del alumnado transgénero, de diciembre de 2023, añade un problema concreto. Prevé utilizar el nuevo sentido en la documentación interna y acceder a lavabos y vestuarios según la identidad de género, buscando una solución adecuada para todo el alumnado. Para los menores de 16 años contempla reuniones con la familia y una comunicación firmada cuando hay acuerdo.
Si persiste el desacuerdo, ordena informar a la Inspección y valorar una posible situación de riesgo o desamparo (Protocolo oficial). Es decir, declara fuera de juego a la familia: el menor se declara transgénero, la escuela le apoya acríticamente; si los padres coinciden, perfecto, y, en su defecto, la escuela puede iniciar un trámite que conduzca a la pérdida de la patria potestad. Esta es una característica de todo el programa: la familia es examinada permanentemente por la escuela como sospechosa habitual (heteropatriarcal, binarismo, machismo).
Esta vinculación entre desacuerdo familiar y valoración de riesgo exige límites rigurosos. Una familia que discrepa sobre el acompañamiento de su hijo no incurre, por ese solo hecho, en desprotección. Cualquier intervención debe acreditar las circunstancias concretas que la justifican.
El sistema de protección de menores no puede convertirse en un instrumento de presión para que los padres asuman el criterio del centro.
El límite jurídico está claro: la legislación que prevé coeducación y educación afectivosexual no autoriza cualquier contenido ni elimina los derechos familiares. El artículo 27.3 de la Constitución protege a la formación moral y religiosa conforme a las convicciones de los padres. La jurisprudencia europea prohíbe perseguir fines de adoctrinamiento que los vulneren. Las actuaciones que traspasen estos límites pueden ser impugnadas; la nulidad debe acreditarse en cada caso (legislación educativa, Constitución, jurisprudencia europea, nulidad administrativa).
Coeduca’t necesita una revisión a fondo que retire los planteamientos adoctrinadores, garantice la libertad docente y respete la autoridad educativa de las familias. La Generalitat debe responder por lo que enseña y por lo que exige a los maestros. Los niños tienen derecho a aprender y formar su juicio. Ningún gobierno puede apropiarse de su conciencia.
Es imposible desligar los efectos nocivos del programa, los tiempos y recursos mencionados, la confusión que se genera en los menores, de los pésimos resultados educativos de Catalunya.
Enseñar una teoría exige exponer sus límites y objeciones. Convertirla en la mirada de todo el currículum le da autoridad antes del debate. #Coeducat #LibertadDocente Compartir en X





