Así adoctrina el gobierno de Salvador Illa a nuestros hijos.
El sistema público de enseñanza catalán ha alcanzado, en las últimas pruebas PISA, un resultado de derribo que debería encender todas las alarmas.
PISA 2022 (última edición)
En PISA 2022 —la última edición disponible—, para España existe desglose por comunidades autónomas, con las siguientes medias aproximadas (matemáticas / lectura / ciencias):
- Castilla y León: 506/486/485 (los mejores resultados del Estado).
- Aragón: 499/487/488.
- Navarra: 489/492/478.
- País Valenciano: 483/473/482.
- Media OCDE: 484/472/476.
- España (total): 485/473/474.
- País Vasco: 480/482/466.
- Islas Baleares: 480/471/472.
- Extremadura: 479/469/468.
- Murcia: 482/463/468.
- Cataluña: 477 / 469 / 462.
- Castilla-La Mancha: 475/464/468.
- Andalucía: 473/457/461.
A partir de estos datos, la posición de Cataluña entre las comunidades participantes es clara y preocupante:
- Matemáticas: zona baja de la tabla; solo por encima de Andalucía, Ceuta, Melilla, Canarias y Castilla-La Mancha.
- Lectura y ciencias: también en la parte baja; solo por encima –o con resultados muy similares– en Ceuta, Melilla y Andalucía.
Además, Cataluña ha sufrido una fuerte caída respecto a 2018:
- Matemáticas: −21 puntos.
- Ciencias: −12 puntos.
- Lectura: −22 puntos.
En ninguna de las tres áreas, Cataluña llega ni a la media de la OCDE (484/472/476) ni a la media española (485/473/474).
¿Se puede imaginar algo más vergonzoso para un país que había sobresalido históricamente en pedagogía y en calidad educativa?
Por si fuera poco, hay una reforma en marcha que, si no se detiene, significará una reducción sustancial del horario de ciencias —biología, química y física—, justo lo contrario de lo que el país necesita con urgencia. Y, por si fuera poco, el máster anunciado en matemáticas, destinado a mejorar la formación del profesorado, ha sido suspendido.
En paralelo a este hundimiento académico, se impone un adoctrinamiento ideológico de facción, constatable en programas como Coeduca’t, obligatorio en primer y segundo curso de la ESO.

A nuestros hijos se les lava el cerebro mediante mensajes como estos:
- Que la sexualidad es una construcción política, social y económica, insertada en un sistema heteropatriarcal y capitalista.
- Que el sexo y la sexualidad son, por tanto, construcciones políticas y sociales impuestas por modelos normativos hegemónicos, y que la lucha por la diversidad es una consecuencia lógica, así como los derechos asociados a esta diversidad y su reivindicación. Que significa cambiar el sexo o se puede practicar sexo con quien quieras.
- Que los “centros educativos son claves para trabajar una mirada “inclusiva” de los valores de la diversidad, huyendo de la mirada dominante, hegemónica y heteronormativa”. Traducido: por “diversidad” debe entenderse todas las variantes que la ideología de género postula para el ser humano, equiparadas al hecho de ser hombre o mujer: gay, lesbiana, queer, bisexual, … Todos estos comportamientos sexuales son fomentados desde la infancia por el Gobierno de la Generalitat. En este contexto, la palabra “diversidad” no se refiere a diferencias culturales, étnicas o sociales, sino exclusivamente a prácticas sexuales sin límites, establecidos por la ideología de género.
- Todo esto se vehicula mediante un lenguaje codificado: inclusión, diversidad, heteronormativo, patriarcado, interseccionalidad. Cualquiera que lea estos textos destinados a alumnos de primero y segundo de ESO comprobará que son de difícil comprensión, incluso para adultos no familiarizados con este vocabulario. Es una forma de disfrazar el adoctrinamiento y de suplantar el derecho de los padres a la educación moral y religiosa de sus hijos, imponiendo una realidad inventada por una ideología concreta —la de género— difundida desde la Generalitat, es decir, desde el propio Estado, traicionando así el principio de neutralidad ideológica.

Todo ello constituye un abuso enorme, perpetrado precisamente en medio del colapso del sistema educativo catalán. Hay que poner límite político en el Parlamento. Y también en la calle, ejerciendo el derecho constitucional a expresar el rechazo ciudadano a una forma de gobernar absolutamente contraria a lo que debería ser una buena educación.
Inclusión, diversidad, heteronormativo, patriarcado, interseccionalidad. Cualquiera que lea estos textos destinados a alumnos de 1º y 2º de ESO comprobará que son de difícil comprensión incluso para adultos no familiarizados con este… Compartir en X






