{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Sumergi\u00e9ndonos en la policrisis - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"o9T8ecQzEX\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/sumergiendonos-en-la-policrisis\/\">Sumergi\u00e9ndonos en la policrisis<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/sumergiendonos-en-la-policrisis\/embed\/#?secret=o9T8ecQzEX\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abSumergi\u00e9ndonos en la policrisis\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"o9T8ecQzEX\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/policrissi.jpg","thumbnail_width":1200,"thumbnail_height":700,"description":"Policrisis\u00a0es la nov\u00edsima palabra que va a tomar carta de naturaleza. La us\u00f3 la directora general de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio,\u00a0Ngozi Okonjo-Iweala, el pasado junio, para definir lo que est\u00e1 sucediendo, y lo ha vuelto a hacer la subgobernadora del Banco de Espa\u00f1a, Margarita Delgado, el martes 25 de octubre, para definir la situaci\u00f3n econ\u00f3mica actual en su comparecencia parlamentaria Pero, su origen, si no voy errado, corresponde al profesor de la Universidad de Columbia Adam Tooze, autor de\u00a0\u201cCrashed: How a Decade of Financial Crises Changed the World\u201d.\u00a0En un art\u00edculo publicado en su Chartbook#73 designa un escenario como el actual, donde se producen una serie de crisis, una combinaci\u00f3n de factores adversos, que tienden a retroalimentarse entre s\u00ed, dando lugar a una gran incertidumbre e inestabilidad. Estas ser\u00edan las principales\u00a0caracter\u00edsticas\u00a0de la policrisis en la que nos sumergimos: Inflaci\u00f3n, motivando una reducci\u00f3n de las rentas reales de los hogares y de las empresas. Reacci\u00f3n contundente de los bancos centrales, lo que empeora\u00a0 las condiciones financieras, y hace m\u00e1s complicada la gesti\u00f3n de las finanzas p\u00fablicas en pa\u00edses muy endeudados, como Espa\u00f1a, donde los intereses en 2025 pueden crecer hasta un 25%. Se produce una\u00a0p\u00e9rdida de dinamismo de la demanda global. La guerra en Ucrania ha acrecentado el\u00a0encarecimiento de numerosas materias primas. Adem\u00e1s, ha alimentado la\u00a0incertidumbre acerca de la seguridad del suministro energ\u00e9tico\u00a0en Europa. La\u00a0ruptura de la transici\u00f3n energ\u00e9tica\u00a0por aquella causa, y la acentuaci\u00f3n de sus contradicciones. Una mayor preocupaci\u00f3n por un posible\u00a0deterioro adicional de la situaci\u00f3n geopol\u00edtica\u00a0y la fragmentaci\u00f3n geoecon\u00f3mica, alterando los fundamentos de la globalizaci\u00f3n. La\u00a0incertidumbre geopol\u00edtica\u00a0se acent\u00faa por los\u00a0 problemas de la econom\u00eda china, por una parte, y su competici\u00f3n geoestrat\u00e9gica con Estados Unidos, por otra. Todo ello\u00a0da\u00f1ando la confianza y las expectativas de los agentes econ\u00f3micos. Claro que la simple enumeraci\u00f3n de las caracter\u00edstica de esta policrisis no basta. Hay que presentar su articulaci\u00f3n e importancia, como por ejemplo hace Tooze mediante una matriz que combina 8\u00d78 factores: Covid, inflaci\u00f3n, recesi\u00f3n, riesgo en el PIB, crisis alimentaria, crisis clim\u00e1tica y de la deuda, y escalada nuclear. Los as\u00ed definidos podr\u00edan ser\u00a0patrones globales. Pero hay m\u00e1s factores de crisis interactuado en regiones del mundo como la nuestra: la crisis de la natalidad y sus efectos ramificados, los riesgos de la extensi\u00f3n del delito organizado, que, por ejemplo, ya afectan de una forma grave a Holanda y B\u00e9lgica. Podr\u00edamos apuntar el estancamiento, incluso en algunos casos, la emergencia educativa. La policrisis, acumulaci\u00f3n temporal de crisis (en nuestro caso desde el 2008), provoca unas secuelas, como el\u00a0crecimiento y cronificaci\u00f3n de la pobreza, que son cr\u00edticas en s\u00ed mismas. En el caso de Espa\u00f1a y otros pa\u00edses, el\u00a0paro estructural cr\u00f3nico y el paro estructural juvenil. La crisis de las instituciones sobre las que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, se fundamenta el\u00a0estado del bienestar: el matrimonio, la familia estable y la descendencia. Determinadas \u201cepidemias\u201d generadas por la propia sociedad: la de las\u00a0drogas legales\u00a0en Estados Unidos, tan grave que ha afectado al c\u00f3mputo estad\u00edstico de la esperanza de vida, o el\u00a0crecimiento de las enfermedades mentales, tambi\u00e9n formar\u00edan parte de estas tendencias cr\u00edticas asentadas. Tambi\u00e9n \u00a0es necesario bucear en las ra\u00edces comunes de todas ellas. Porque muchos de los sucesos apuntados son estructurales, y otros poseen una gran inercia temporal. Otros est\u00e1n relacionados con la cultura y los modos de vida hegem\u00f3nicos en Occidente, incluso con pol\u00edticas p\u00fablicas muy asentadas. Y bucear m\u00e1s significa atender a otros diagn\u00f3sticos m\u00e1s globales que los solo ligados a lo que percibimos en el \u00e1mbito econ\u00f3mico, porque en definitiva -y esto est\u00e1 muy olvidado-\u00a0toda econom\u00eda es una\u00a0antropolog\u00eda. En este \u00e1mbito, seguramente el autor con mayor capacidad de descender a las causas primeras lo encontramos en uno de los fil\u00f3sofos vivos de mayor reconocimiento mundial, Alasdair MacIntyre, que ya en 1981 advert\u00eda en\u00a0Tras La Virtud\u00a0de que, en el\u00a0mundo\u00a0actual, el\u00a0lenguaje\u00a0de\u00a0la\u00a0moral est\u00e1\u00a0en grave estado\u00a0de desorden. \u201cHemos perdido nuestra comprensi\u00f3n, tanto te\u00f3rica como pr\u00e1ctica de la moral. El\u00a0 lenguaje\u00a0 y\u00a0 las\u00a0 apariencias\u00a0 de\u00a0 la moral\u00a0 persisten,\u00a0 pero\u00a0\u00a0 la\u00a0 substancia\u00a0 integra\u00a0 de\u00a0 la moral haya sido fragmentada en gran medida y luego parcialmente destruida\u201d. \u201cNo\u00a0 afirmo meramente\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 moral\u00a0 no\u00a0 es\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 fue,\u00a0 sino\u00a0 que\u00a0 lo\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 moral\u00a0 fue\u00a0 ha desaparecido\u00a0 en\u00a0 amplio\u00a0 grado,\u00a0 y\u00a0 que\u00a0 esto\u00a0 marca\u00a0 una\u00a0 degeneraci\u00f3n\u00a0 y\u00a0 una\u00a0 grave\u00a0 p\u00e9rdida\u201d. Y la p\u00e9rdida es grande, entre otras razones, porque el\u00a0capital moral\u00a0es el fundamento necesario del capital social y el capital humano. Este extraordinario fil\u00f3sofo escoc\u00e9s, asentado en Estados Unidos, apunta como principales\u00a0responsables de esta crisis\u00a0moral al\u00a0emotivismo, como forma de pensar filos\u00f3fica y su dimensi\u00f3n cultural, y al\u00a0liberalismo\u00a0en lo filos\u00f3fico-pol\u00edtico. El emotivismo\u00a0\u00a0es\u00a0 la\u00a0 doctrina\u00a0 seg\u00fan\u00a0 la\u00a0 cual\u00a0 los\u00a0 juicios\u00a0 de\u00a0 valor\u00a0 y,\u00a0m\u00e1s\u00a0 espec\u00edficamente,\u00a0 los morales, no \u00a0son\u00a0 nada\u00a0 m\u00e1s\u00a0 que\u00a0 expresiones\u00a0 de\u00a0 preferencias; reduce la moral a las preferencias personales (o lo que es lo mismo \u201cacaba con la moral\u201d). Por tanto, para el emotivismo no hay, ni puede haber, justificaci\u00f3n alguna para las normas. Lo que yo siento es la \u00fanica norma v\u00e1lida. La\u00a0ley\u00a0trans, actualmente en tr\u00e1mite, es un ejemplo superlativo de aplicaci\u00f3n de este principio. El resultado es el imperio de las emociones, sin l\u00edmites ni cauces de la racionalidad, lo que convierte a la sociedad en \u00a0un campo de batalla donde se lucha por dar satisfacci\u00f3n a las propias preferencias. \u00bfQu\u00e9 es el bien? Lo que yo prefiero. Pero esto determina una\u00a0sociedad inviable, donde la definici\u00f3n de bien com\u00fan y bienes comunes resulta improbable, y el sistema del bienestar se resquebraja por ambos extremos: por el de los agentes que han de proporcionar los recursos necesarios que son incapaces de lograrlo y por el gasto, sometido a los costes sociales del modo de vida emotivista. Para MacIntyre, la doctrina central del\u00a0liberalismo\u00a0moderno consiste en que, \u201clas\u00a0preguntas acerca de la vida buena sobre los fines de la vida humana, que se contemplan desde el punto de vista p\u00fablico, son\u00a0 implantables, y pertenecen al \u00e1mbito privado de cada persona. Esta tesis se fundar\u00eda en el convencimiento de que la multiplicidad y heterogeneidad de los bienes posibles para el hombre es tal que su b\u00fasqueda no puede conciliarse con..."}