{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"La soledad en las residencias - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"p3YYc31Rjp\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/la-soledad-en-las-residencias\/\">La soledad en las residencias<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/la-soledad-en-las-residencias\/embed\/#?secret=p3YYc31Rjp\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abLa soledad en las residencias\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"p3YYc31Rjp\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Soledad.jpg","thumbnail_width":1600,"thumbnail_height":1200,"description":"El coronavirus no entiende de edades. Todos podemos ser su objetivo. Nadie est\u00e1 libre de que le toque convivir con este virus tan desconocido a\u00fan para nosotros. Pero sin duda alguna son nuestros mayores los m\u00e1s perjudicados. Con ellos se ha cebado y as\u00ed lo hemos visto durante los duros meses del estado de alarma \u2013que ahora parecen reproducirse- en las residencias de ancianos. Cu\u00e1ntas muertes; cu\u00e1ntos ancianos en aislamiento; cu\u00e1ntas restricciones en los \u00faltimos d\u00edas de su vida; cu\u00e1nta soledad y cu\u00e1nta incertidumbre. La soledad vuelve a ser aliada del coronavirus tras unos meses socializ\u00e1ndonos, unos meses que han sido un oasis en la vida cotidiana. Cada d\u00eda el n\u00famero de contagios sube y no parece que la famosa curva se empiece aplanar. Ahora\u00a0nuestros mayores vuelven a estar en el candelero y vuelven a estar aislados. En las residencias geri\u00e1tricas se han fijado restricciones a las visitas de los familiares y el contacto con el exterior es a trav\u00e9s de los trabajadores y a trav\u00e9s de los medios electr\u00f3nicos que nos han salvado la vida en el confinamiento. La soledad y el no saber qu\u00e9 estar\u00e1 pasando se han hecho de nuevo hueco. El aislamiento de las personas que viven en las residencias es una de las medidas para detener y prevenir la expansi\u00f3n del virus. Parece lo m\u00e1s efectivo y recomendable, aunque los efectos secundarios pueden ser importantes, pues estas restricciones est\u00e1n provocando que nuestros mayores pierdan y se deterioren f\u00edsica y mentalmente. Cada residencia tendr\u00e1 sus protocolos de actuaci\u00f3n frente la Covid-19 y cada una de ellas ha establecido sus criterios en las visitas semanales o mensuales y en otros casos se proh\u00edben directamente las visitas. Nada de contacto f\u00edsico con el exterior. Ahora tambi\u00e9n toca actuar con la soledad de nuestros mayores. Son muchos los ancianos que no tienen a nadie, que nadie se preocupa de ellos, pero tambi\u00e9n hay muchos que tienen a sus familiares que peri\u00f3dicamente les visitaban. Ahora se entienda o no, no se pueden hacer visitas. Los profesionales que trabajan en las residencias acompa\u00f1an y cuidan de los ancianos lo mejor que pueden, aunque siempre hay excepciones como el de las dos enfermeras de una residencia de Terrassa que vejaron a una anciana. Son los casos excepcionales, porque normalmente los profesionales son de 10 y aunque su atenci\u00f3n y dedicaci\u00f3n sea importante nunca podr\u00e1n sustituir a la visita de un hijo o de un nieto o de todos aquellos de su familia. La pandemia no puede ser sin\u00f3nimo de soledad y entre todos tenemos que conseguir que nuestros mayores se sientan acompa\u00f1ados en medio de una pandemia que tiene al individualismo y al pensar en uno mismo. &nbsp;"}