{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Todos sois hijos de la luz - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"znorWKPW05\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/hijos-de-la-luz\/\">Todos sois hijos de la luz<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/hijos-de-la-luz\/embed\/#?secret=znorWKPW05\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abTodos sois hijos de la luz\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"znorWKPW05\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/luz.jpg","thumbnail_width":640,"thumbnail_height":413,"description":"Todos sois hijos de la luz y del d\u00eda: no pertenecemos ni a la noche ni a la oscuridad. 1Ts 5,5 Nos toca vivir una \u00e9poca de oscuridad y tinieblas. Donde hab\u00eda confianza, ahora hay inc\u00f3gnitas; donde hab\u00eda referentes, ahora hay vac\u00edos; donde hab\u00eda luz, ahora hay oscuridad. En nuestras comunidades nunca hab\u00edamos tenido a nuestro alcance el bienestar material que tenemos a d\u00eda de hoy: nunca hab\u00edamos vivido tantos a\u00f1os, nunca hab\u00edamos disfrutado de una ciencia tan avanzada al servicio de la salud, nunca hab\u00edamos dispuesto de tantos bienes a nuestro alcance, nunca hab\u00edamos dispuesto de un acceso tan instant\u00e1neo al conocimiento. Ahora bien, \u00bfes todo esto sin\u00f3nimo de vidas m\u00e1s plenas y felices? Huyendo del reduccionismo materialista, me aventuro a responder que no. Echando un vistazo a las vidas de los que compartimos generaci\u00f3n, j\u00f3venes de entre 20 y 30 a\u00f1os que vivimos entre los estudios superiores y la consolidaci\u00f3n profesional, observo que, a pesar de ser el futuro inmediato de nuestras comunidades, sufrimos una especie de vac\u00edo existencial, m\u00e1s o menos profundo, con una fuerte sed de ser llenado de sentido, de destino. Pues bien, me dispongo a compartir de forma sint\u00e9tica con el lector, especialmente si comparte generaci\u00f3n con un servidor, cu\u00e1l ha sido mi camino en b\u00fasqueda del destino que llena de luz mi vac\u00edo. Todo comienza con un encuentro. El m\u00edo fue un 2 de febrero de 2019, d\u00eda de la Mare de D\u00e9u de la Candelera (Virgen de la Candelaria), fiesta grande en mi casa, Molins de Rei (Barcelona). \u00a0A un grupo de j\u00f3venes que ese a\u00f1o nos present\u00e1bamos a las elecciones municipales en el pueblo con una candidatura independiente y muy humilde en medios, una amiga que nos daba apoyo nos propuso que llevaramos a la parroquia la imagen de la Mare de D\u00e9u desde la casa de un vecino.\u00a0 Ante las miradas incr\u00e9dulas de los transe\u00fantes, avanzamos por las calles hasta acercarnos a las escaleras del templo para que Moss\u00e8n Vicen\u00e7, el p\u00e1rroco, bendijera la imagen y, seguidamente, nos dispusimos a entrar y presenciar el rito consistente en encender candelas. Me qued\u00e9 mirando fijamente la candela que ten\u00eda en las manos, como si nada m\u00e1s existiera en ese momento. Sent\u00ed un fuerte escalofr\u00edo de arriba a abajo y con la piel de gallina sent\u00ed una voz interior que dec\u00eda: es eso, es aqu\u00ed y es ahora. Sin terminar de ser consciente de lo que acababa de pasar, me sent\u00e9 en uno de los bancos de la iglesia para oir la misa que se celebr\u00f3 a continuaci\u00f3n. Las misas a las que hab\u00eda asistido en mi vida se podr\u00edan contar con los dedos de una mano. Aquel d\u00eda la predicaci\u00f3n hecha por el p\u00e1rroco parec\u00eda que estuviera hecha a medida en la experiencia que acababa de vivir con la candela. As\u00ed fue como me encontr\u00e9 con Dios, mi primer anuncio, en t\u00e9rminos eclesiales. Me quedo con una sola idea. En medio de la oscuridad de nuestros d\u00edas, Dios ilumina nuestro camino como la llama de una candela. Somos nosotros los que abrimos camino al andar, es Dios quien pone la luz para seguir adelante. Aquel d\u00eda comenz\u00f3 mi andadura en el camino de la fe. Despu\u00e9s de unos cuantos meses de preparaci\u00f3n, llamada t\u00e9cnicamente catecumenado, evocando el camino de conversi\u00f3n de los primeros cristianos, recib\u00ed el mes de octubre de 2020 los sacramentos de iniciaci\u00f3n de la vida cristiana: Bautismo, Confirmaci\u00f3n y Eucarist\u00eda o Comuni\u00f3n. Os puedo decir que, desde aquel fr\u00edo d\u00eda de febrero mi vida ha hecho un giro del vac\u00edo a la plenitud, de la incertidumbre a la confianza y de la oscuridad a la luz. Y, \u00bfsab\u00e9is qu\u00e9? Que he encontrado tanta luz, que no me cabe dentro. La tengo que contagiar, la tengo que compartir, porque es lo mejor que me ha pasado en la vida. Y no, esto no es un serm\u00f3n ni una cu\u00f1a publicitaria, a esto se le llama dar testimonio de la nueva vida a trav\u00e9s de la palabra. Una nueva vida donde la profundidad del vac\u00edo y las tinieblas que nos hacen sufrir se cubren de una luz que salva, sana y sacia. Y acabo. Estas humildes letras pretenden una \u00fanica cosa, peque\u00f1a y a a la vez grande como una semilla de mostaza. Te invito, estimado lector, muy especialmente si eres joven, a que abras, ni que sea medio palmo, la puerta del coraz\u00f3n, la ventana de la raz\u00f3n y la reja del arrojo a la luz que cobrar\u00e1 de claridad, consuelo, sentido y destino tu vida. \u00a0Anda el camino candela en mano en esta peregrinaci\u00f3n que es la vida. Eres hijo, hija de la luz, d\u00e9jate iluminar e ilumina el mundo. Vosotros sois la luz del mundo;\u00a0una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.\u00a0Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero,\u00a0y alumbra a todos los que est\u00e1n en casa.\u00a0As\u00ed alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos. Mt 5,14-16."}