{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"\"Francia en ruinas\": c\u00f3mo la crisis pone en evidencia la decadencia de Europa - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"T7IrZcAPPf\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/franca-crisi-decadencia-europa\/\">\u00abFrancia en ruinas\u00bb: c\u00f3mo la crisis pone en evidencia la decadencia de Europa<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/franca-crisi-decadencia-europa\/embed\/#?secret=T7IrZcAPPf\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00ab\u00abFrancia en ruinas\u00bb: c\u00f3mo la crisis pone en evidencia la decadencia de Europa\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"T7IrZcAPPf\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/manifestacio-crisi-franc\u0327a.jpg","thumbnail_width":1200,"thumbnail_height":675,"description":"Cada vez son m\u00e1s las personalidades francesas que alertan del agotamiento en que se sume su pa\u00eds.\u00a0Uno de los \u00faltimos es el historiador y ensayista Jacques Julliard, proveniente de ambientes progresistas. Julliard se suma a las voces, hasta ahora provenientes de la derecha conservadora y de la derecha liberal francesas pero cada vez m\u00e1s generalizadas, que afirman que Francia sufre un\u00a0d\u00e9classement Traducido al castellano se podr\u00eda hablar de p\u00e9rdida de categor\u00eda o desvalorizaci\u00f3n. Se sabe qu\u00e9 importancia dan los franceses a ser considerados como un pueblo l\u00edder y l\u00edder, y se puede hacer pues una idea del desconsuelo que se cierne sobre el pa\u00eds vecino. Julliard afirma en un\u00a0art\u00edculo\u00a0reciente en\u00a0Le Figaro\u00a0que le ha costado mucho adoptar el t\u00e9rmino\u00a0d\u00e9classement que circula con frecuencia creciente desde la primavera, momento en que Francia se vio obligada a confinarse totalmente para hacer frente a la pandemia de Covid-19 . De hecho, el mal que afecta a Francia es similar al de los otros pa\u00edses europeos que tambi\u00e9n se encerraron en marzo pasado. Es similar, pero parece m\u00e1s profundo, m\u00e1s complejo, m\u00e1s te\u00f3rico.\u00a0M\u00e1s franc\u00e9s, se podr\u00eda decir.\u00a0Julliard intenta recogerlo y exponerlo en un art\u00edculo titulado \u00abEl gran\u00a0d\u00e9classement: Francia en ruinas\u00bb. El historiador comienza afirmando que \u00abnuestras glorias pasadas ya no dicen nada a nuestra juventud\u00bb.\u00a0Es as\u00ed ja que el declive de Francia proviene en s\u00ed mismo del pa\u00eds: los franceses, afirma, ya no est\u00e1n dispuestos a hacer los mismos esfuerzos que sus antepasados \u200b\u200bdemostraron al seguir a Luis IXV, a Napole\u00f3n o a Charles de Gaulle. Desindustrializaci\u00f3n El pa\u00eds galo ya no es una potencia industrial, a pesar de que el auge de China ha dejado en evidencia que la industria sigue siendo una de las bases esenciales, si no la \u00fanica, del poder. Este a\u00f1o, Francia (como muchos pa\u00edses europeos) ha tenido que importar medicamentos y mascarillas de China.\u00a0El pa\u00eds de Pasteur ha sido incapaz de desarrollar una vacuna contra la Covid-19: los fines de carrera son estadounidenses, chinos, rusos, ingleses y alemanes. La \u00e9lite financiera francesa ha vendido o desmembrado a los grandes l\u00edderes industriales del pa\u00eds, como Thomson (electr\u00f3nica), Arcelor (acero), Lafarge (cemento) o Alstom (transportes). La agricultura francesa, sector refugio y envidia de Europa entera hace tan s\u00f3lo unas d\u00e9cadas, se encuentra en plena crisis y se prev\u00e9 que dentro de poco presente una balanza comercial negativa. Invierno acad\u00e9mico Otro \u00e1mbito donde se siente con fuerza el declive es, seg\u00fan Juillard, en el intelecto de los franceses. Empezando por su nivel m\u00e1s elemental: la escuela.\u00a0Un sistema escolar p\u00fablico en total desbarajuste, donde el nivel acad\u00e9mico desliza por un tobog\u00e1n desde hace d\u00e9cadas y donde las tensiones sociales dificultan el hecho mismo de dar clase en numerosos colegios. El historiador hace un grito en el cielo para poner punto y final a los modelos \u00abinfantilista\u00bb basados \u200b\u200ben situar al alumno como un portador de derechos y no como un receptor de conocimientos. \u00ab\u00bfCu\u00e1nto hace que no nace en Francia un gran escritor?\u00bb exclama Julliard.\u00a0El \u00fanico que destaca por su capacidad de unir los esp\u00edritus de los franceses es Michel Houellebecq, autor de Sumisi\u00f3n , la novela ficci\u00f3n donde Francia se convierte en una rep\u00fablica isl\u00e1mica. Es, afirma Julliard, el escritor de un pueblo consciente de su declive y hundido en la depresi\u00f3n. Fragmentaci\u00f3n social Sin referentes comunes m\u00e1s all\u00e1 del pesimismo, la sociedad francesa se fragmenta, como\u00a0se\u00f1ala\u00a0en su libro de \u00e9xito el soci\u00f3logo J\u00e9r\u00f4me Fourquet, \u00abEl archipi\u00e9lago franc\u00e9s\u00bb.\u00a0Para Julliard, las clases populares han sido expulsadas primero de las ciudades y despu\u00e9s de las\u00a0banlieues\u00a0. Estos barrios de los alrededores han sido ocupados por una nueva categor\u00eda de inmigrantes no integrados y menos asimilados, con trabajos precarios y dependientes de subsidios p\u00fablicos.\u00a0La juventud de Francia \u00abperif\u00e9rica\u00bb \u200b\u200bo rural se encuentra sin referentes, y lo que queda de las clases medias en estado de revuelta semi-continua. No hay nadie que oriente y dirija, afirma Julliard.\u00a0Ni familia, ni escuela, ni iglesia. Obesidad y debilidad del estado Incluso el estado es incapaz de proponer reglas y orientar las energ\u00edas hacia objetivos comunes.\u00a0Y eso, en el pa\u00eds del mundo que cuenta con\u00a0m\u00e1s recursos p\u00fablicos\u00a0: un 56% del PIB\u00a0antes\u00a0de la crisis sanitaria.\u00a01% de la poblaci\u00f3n mundial pero 15% de los gastos sociales. El estado franc\u00e9s es obeso pero terriblemente d\u00e9bil.\u00a0Sus cargos, altos y bajos, habitan en un mundo burocr\u00e1tico paralelo y que ha hecho de la redistribuci\u00f3n, a diestro y siniestro, de riqueza generada por otros, su actividad principal. Por encima de la seguridad y la ley. En definitiva, afirma Julliard, Francia ha dejado de ser gobernada para ser administrada.\u00a0De hecho, mal administrada por personas que en lugar de hacer un esfuerzo para tomar de nuevo altura, parecen decididos a seguir hacer bajar el pa\u00eds. Advertencia a toda Europa Este an\u00e1lisis de Julliard, aunque se centre obviamente en el caso franc\u00e9s, es f\u00e1cilmente adaptable a muchos otros pa\u00edses europeos. No es dif\u00edcil ver a Espa\u00f1a cambiando s\u00f3lo los nombres propios, y de forma a\u00fan m\u00e1s evidente, tambi\u00e9n a Catalu\u00f1a. Es urgente que en Madrid y Barcelona se tome conciencia de estos problemas de fondo.\u00a0Los franceses son los primeros en expresar abiertamente el miedo al declive porque culturalmente les afecta m\u00e1s profundamente que a los dem\u00e1s. Pero todos los europeos estamos en situaciones similares, grados y matices aparte."}