{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Europa: Unidad en la diversidad - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"8i1NTHz7PQ\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/europa-unidad-en-la-diversidad\/\">Europa: Unidad en la diversidad<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/europa-unidad-en-la-diversidad\/embed\/#?secret=8i1NTHz7PQ\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEuropa: Unidad en la diversidad\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"8i1NTHz7PQ\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/unidad-en-la-diversidad.jpg","thumbnail_width":500,"thumbnail_height":340,"description":"Europa aspira a ser una unidad en la diversidad. El lema de la Uni\u00f3n Europea (UE) es precisamente este: \u201cUnidos en la diversidad\u201d (en lat\u00edn in varietate concordia). Este lema significa que, dentro de la UE, los europeos trabajan juntos por la paz y la prosperidad, y que las numerosas culturas, tradiciones y lenguas de Europa son un activo positivo en el continente. Es uno de los s\u00edmbolos de la UE, junto con la bandera (doce estrellas doradas sobre fondo azul), el himno (la Oda a la alegr\u00eda de la novena sinfon\u00eda de Beethoven), la moneda (el euro) y el d\u00eda de Europa (9 de mayo, conmemoraci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n Schuman de 1951). \u00abUnidad en la diversidad\u00bb: estas cuatro palabras podr\u00edan resumir la identidad de nuestro continente, pero desgraciadamente no son todav\u00eda una realidad pol\u00edtica, sino solo una aspiraci\u00f3n. Estamos ante una unidad in fieri, que se est\u00e1 haciendo, y depende precisamente de nosotros, los europeos, que se acabe consiguiendo. El lema de la UE, como tal, es tambi\u00e9n una divisa in fieri, porque, como veremos m\u00e1s adelante, ni siquiera es totalmente oficial En palabras del pensador b\u00falgaro Tzvetan Todorov (pronunciadas con motivo de la recepci\u00f3n del Premio Pr\u00edncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2008), \u201cLa identidad de Europa consiste en adoptar una id\u00e9ntica actitud ante la diversidad\u201d, una identidad que se basa \u201cno en la diversidad en s\u00ed misma, sino en el estatuto que se le otorga\u201d, porque la diferencia \u201cse convierte en identidad y la pluralidad en unidad\u201d; si la UE es fiel a su identidad \u201dservir\u00e1 de ejemplo para todo el mundo\u201d. Las dos realidades pol\u00edticas europeas que probablemente se han acercado m\u00e1s a una identidad europea as\u00ed definida son, por un lado, el Sacro Imperio Romano germ\u00e1nico, que ten\u00eda inicialmente su capital en Aquisgr\u00e1n (Alemania) con Carlomagno y que dur\u00f3 mil a\u00f1os (desde Carlomagno el a\u00f1o 800 hasta su supresi\u00f3n por Napole\u00f3n en 1806) y, por otro lado, el Imperio austroh\u00fangaro. El primero era un mosaico de m\u00e1s de trescientas peque\u00f1as entidades pol\u00edticas aut\u00f3nomas, pero todas ellas sab\u00edan que formaban parte de una unidad. Se trataba de una versi\u00f3n din\u00e1mica y pragm\u00e1tica de una \u201cunidad en la diversidad\u201d, una verdadera fragmentaci\u00f3n creativa. El segundo ejemplo, el Imperio Habsburgo, conformaba un modelo equilibrado de convivencia, todav\u00eda a\u00f1orado por muchos, entre diferentes pueblos y naciones de la Europa central. Era tan exitoso que incluso un c\u00e9lebre pol\u00edtico checo lleg\u00f3 a decir que \u201cSi no existiera, se tendr\u00eda que inventar, de tan bien que funciona\u201d. Siguiendo las huellas de ambos ejemplos, la capital natural de una Europa unida en la diversidad se tendr\u00eda que situar l\u00f3gicamente en alg\u00fan lugar de Europa Central (la Kern Europa o la Mittel Europa), y el m\u00e1s adecuado podr\u00eda ser Viena. Coundenhove-Kalergi, un pol\u00edtico y geopol\u00edtico checo de ascendencia austr\u00edaca y japonesa, lo explica muy bien en su obra \u00abPaneuropa\u00bb (1928). Europa es una y diversa, y se tiene que unir respetando sus diversidades si no quiere continuar siendo un campo de batalla permanente. Bajo el impacto de las consecuencias devastadoras de la Primera Guerra Mundial, Kalergi propuso la creaci\u00f3n de una Paneuropa, es decir, unos Estados Unidos de Europa de car\u00e1cter federal. Pensaba, con raz\u00f3n, que sin unidad Europa acabar\u00eda volviendo pronto a la guerra. En 1923 ya hab\u00eda publicado el manifiesto \u00abPaneuropa\u00bb, que inspir\u00f3 la constituci\u00f3n de la Uni\u00f3n Paneuropea Internacional o Movimiento Paneuropeo, precursor del Movimiento Europeo creado en 1947. En 1926 Kalergi organiz\u00f3 en Viena el Primer Congreso Paneuropeo, con el apoyo de intelectuales de la talla de Thomas Mann, Freud, Rilke, Unamuno, Madariaga y Ortega y Gasset. Sus ideas influyeron, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, en los llamados \u201cPadres de Europa\u201d (Konrad Adenauer, Robert Schuman, Alcide de Gasperi, Jean Monnet) que emprendieron un nuevo proceso de integraci\u00f3n continental inspirado por las ideas de Kalergi y basado en las Comunidades Europeas. El proceso de integraci\u00f3n europea por la v\u00eda comunitaria (Comunidades Europeas), del que la UE es heredera y Kalergi precursor, se caracteriza por su avance gradual y progresivo hacia un objetivo de constituci\u00f3n de una nueva entidad pol\u00edtica de car\u00e1cter federal. Kalergi tambi\u00e9n se hab\u00eda anticipado a esta estrategia gradual de integraci\u00f3n cuando escribi\u00f3 que la creaci\u00f3n de su propuesta Paneuropa se tendr\u00eda que \u201cdesarrollar por etapas, empezando por la uni\u00f3n aduanera\u201d. La integraci\u00f3n comunitaria posterior a la Segunda Guerra Mundial empez\u00f3 a principios de los a\u00f1os cincuenta del siglo pasado con la creaci\u00f3n de la primera Comunidad Europea, la Comunidad Europea del Carb\u00f3n y del Acero (CECA) (1951), inspirada por la mencionada Declaraci\u00f3n Schuman. M\u00e1s tarde (1957) surgieron dos nuevas Comunidades Europeas: la CEE (Comunidad Econ\u00f3mica Europea) y la EURATOM (Comunidad Europea de Energ\u00eda At\u00f3mica). La estrategia de integraci\u00f3n europea por la v\u00eda comunitaria, o propia de las Comunidades Europeas, tiene dos almas: una de car\u00e1cter funcionalista (logro de objetivos concretos, empezando por los econ\u00f3micos) a corto plazo y otra de car\u00e1cter federalista a largo plazo. A partir de 1951, la estrategia ha conocido fases ascendentes de eurooptimismo y fases descendentes de europesimismo, generalmente coincidiendo con periodos de crecimiento o de retroceso econ\u00f3mico, hasta hoy mismo. La \u00faltima fase de europesimismo empez\u00f3 en 2005, con el rechazo en refer\u00e9ndum del Tratado constitucional de la UE por parte de Francia y los Pa\u00edses Bajos, que supuso el naufragio del proyecto. Si aquel Tratado hubiera entrado en vigor, habr\u00eda coronado el edificio institucional y jur\u00eddico de las Comunidades Europeas, puesto que todas ellas se habr\u00edan subsumido en el nuevo texto constitucional, y hoy los cinco s\u00edmbolos de la UE, entre ellos su espl\u00e9ndido lema \u201cUnida en la diversidad\u201d, ser\u00edan oficiales. El fracaso del Tratado constitucional se super\u00f3 con la adopci\u00f3n de un texto menos ambicioso que entr\u00f3 en vigor en 2009 y que es conocido como el Tratado de Lisboa. Este nuevo tratado conserv\u00f3 buena parte del contenido del tratado constitucional rechazado en 2005, pero dej\u00f3 a un lado los s\u00edmbolos de la UE, que por lo tanto no son jur\u00eddicamente vinculantes, excepto para aquellos Estados miembros..."}