{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Espa\u00f1a, verano 2019: Lo que Espa\u00f1a necesitar\u00eda (5) - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"HMWtnp50Z9\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/espana-verano-2019-lo-que-espana-necesitaria-5\/\">Espa\u00f1a, verano 2019: Lo que Espa\u00f1a necesitar\u00eda (5)<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/espana-verano-2019-lo-que-espana-necesitaria-5\/embed\/#?secret=HMWtnp50Z9\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEspa\u00f1a, verano 2019: Lo que Espa\u00f1a necesitar\u00eda (5)\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"HMWtnp50Z9\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/sanchez-casado-1.jpg","thumbnail_width":600,"thumbnail_height":309,"description":"S\u00e9 que este art\u00edculo resultar\u00e1 extra\u00f1o por dos razones: 1. Por referirse directamente a Espa\u00f1a \u2013como entidad hist\u00f3rica y como proyecto pol\u00edtico-, en defensa de su estabilidad y progreso. 2. Por proponer un remedio para sus males que, hoy por hoy, resulta imposible. No obstante, voy a escribirlo. Quiero que quede constancia escrita, aunque bien s\u00e9 que irrelevante, de que el profundo mal que la aqueja est\u00e1 diagnosticado desde hace tiempo, y de que su tratamiento para intentar superarlo es tambi\u00e9n sabido, aunque adolezcamos para aplicarlo de la generosidad y del coraje precisos. Divido a tal fin este texto en tres apartados: Uno. La Espa\u00f1a de hoy: activo y pasivo. Espa\u00f1a es hoy un buen pa\u00eds. Cape\u00f3 el dif\u00edcil paso de una dictadura a la democracia mediante una transici\u00f3n posibilista y bien gestionada (de hecho una ruptura efectuada como una reforma), que desemboc\u00f3 en una Constituci\u00f3n consensuada; ha vivido cuatro d\u00e9cadas de paz social y progreso econ\u00f3mico, en las que soport\u00f3 y super\u00f3 un sostenido y acerbo ataque terrorista; y a\u00fan ahora mantiene, pese a alg\u00fan desaf\u00edo grave, unas constantes positivas que se expresas en unos indicadores de calidad de vida incontestables. Pero tambi\u00e9n es cierto que Espa\u00f1a no es inmune a los desaf\u00edos del tiempo presente en forma de globalizaci\u00f3n, revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica y aumento obsceno de las desigualdades internas. Lo que se expresa en una serie de problemas concretos de alto voltaje: la deuda exterior, el paro, las pensiones, el plan energ\u00e9tico, la revisi\u00f3n del sistema educativo, del sistema fiscal\u2026 Y, adem\u00e1s, sobrevuela recurrente sobre todos ellos el conocido como problema catal\u00e1n, que es \u2013como tantas veces se ha repetido- el problema espa\u00f1ol de la estructura territorial del Estado, es decir, del reparto del poder. Un problema que ha marcado la vida p\u00fablica espa\u00f1ola desde hace m\u00e1s de un siglo. Un problema cuyo encauzamiento ha de ser previo a mi juicio \u2013por tratarse de una cuesti\u00f3n de gobernanza- al intento de resoluci\u00f3n del resto de los problemas enumerados. Hay que decirlo de una vez: no puede gobernarse debidamente un pa\u00eds bajo la presi\u00f3n y el desaf\u00edo constante de un movimiento separatista socialmente arraigado, que ha optado abiertamente por promover la desestabilizaci\u00f3n del Estado. El Gobierno de Espa\u00f1a no puede rehuir m\u00e1s esta cuesti\u00f3n capital, y s\u00f3lo puede afrontarla desde el di\u00e1logo y el pacto, rehuyendo el espejismo de una coacci\u00f3n que a nada conduce. Dos. Lo que Espa\u00f1a necesitar\u00eda. En esta situaci\u00f3n, habida cuenta de la gravedad del problema y de la urgencia de su tratamiento, el Gobierno de Espa\u00f1a deber\u00eda tomar la iniciativa, ya que \u00e9sta corresponde en todo enfrentamiento al que es m\u00e1s fuerte. Y esta iniciativa deber\u00eda concretarse en una oferta de di\u00e1logo sobre una propuesta concreta en cuyo contenido detallado no entro, pero que en todo caso deber\u00eda centrarse, dentro del marco de la Constituci\u00f3n,\u00a0 en: a) el reconocimiento nacional de Catalunya; b) la atribuci\u00f3n exclusiva a la Generalitat de las competencias identitarias (lengua, ense\u00f1anza y cultura); c) la limitaci\u00f3n de la aportaci\u00f3n al fondo de solidaridad y una Agencia Tributaria compartida; y d) la consulta a los ciudadanos catalanes para que ratifiquen, en su caso, el acuerdo adoptado. Ahora bien, resulta evidente que ning\u00fan Gobierno de Espa\u00f1a \u2013ni de derechas ni de izquierdas- podr\u00eda llegar a un acuerdo de este calado sin la participaci\u00f3n y el respaldo de la oposici\u00f3n mayoritaria. Dicho de otra manera: un tema de esta magnitud requiere un pacto de Estado, lo que supone que la mejor manera de hacerlo posible ser\u00eda, en las actuales circunstancias, un Gobierno de gran coalici\u00f3n izquierda-derecha. Pi\u00e9nsese en el incremento de su autoridad que ello implicar\u00eda, con el refuerzo consiguiente de su capacidad negociadora. Porque, aunque pueda parecer lo contrario, se necesita m\u00e1s fuerza moral para negociar y transigir que para dejarlo todo albur de la coacci\u00f3n, que siempre se sabe c\u00f3mo comienza pero nunca se conoce previamente c\u00f3mo termina. Tres. Por qu\u00e9 no es posible. Seguro que una peque\u00f1a parte de los lectores que hayan le\u00eddo hasta aqu\u00ed pensar\u00e1n que soy un ingenuo insolvente, mientras que la mayor\u00eda juzgar\u00e1n que estoy sencillamente loco por pedir hoy, en Espa\u00f1a, un gobierno de gran coalici\u00f3n. S\u00e9 que es absolutamente imposible, pero d\u00e9jenme apuntar dos ideas: Primera. Que ser\u00eda viable en un pa\u00eds en el que, ante una situaci\u00f3n tan comprometida como la espa\u00f1ola actual, sus pol\u00edticos fuesen capaces de anteponer el inter\u00e9s general por encima de los intereses propios y de su partido. Segunda. Que tal vez sea la falta de esta clase de pol\u00edticos la causa por la que los espa\u00f1oles consideren, en las \u00faltimas encuestas, como motivo de preocupaci\u00f3n grave la forma como se desarrolla hoy la pol\u00edtica. Y, entre tanto, pasa el tiempo sin afrontar los temas: los problemas se enquistan y agravan, las esperanzas se agostan y el desencanto cunde. Todo ello ante un oto\u00f1o incierto, incluso por lo que hace a la econom\u00eda, tanto a nivel interno como internacional. Es lo que hay. Publicado en La Vanguardia el 22 de agosto de 2019 &nbsp;"}