{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Elecciones 14-F: La esperanza - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"VxjMjNT8Fs\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/elecciones-la-esperanza\/\">Elecciones 14-F: La esperanza<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/elecciones-la-esperanza\/embed\/#?secret=VxjMjNT8Fs\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abElecciones 14-F: La esperanza\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"VxjMjNT8Fs\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/catalunya.png","thumbnail_width":336,"thumbnail_height":244,"description":"El panorama surgido de las elecciones es desolador. \u00bfC\u00f3mo podr\u00e1n gobernarnos quienes se odian tanto entre ellos, quienes nos descalifican porque pensamos distinto? \u00bfLos mismos que en Madrid y en Barcelona nos han conducido a esta si\u00adtuaci\u00f3n ser\u00e1n quienes la resolver\u00e1n? La respuesta est\u00e1 en los votos: entre abstenci\u00f3n, voto en blanco y nulos, poco m\u00e1s de la mitad del electorado ha optado por un partido. El ganador es la abstenci\u00f3n. Brota como nunca la irritaci\u00f3n, la desconfianza, y sobre todo el temor al futuro. La crisis pol\u00edtica de los partidos es una evidencia, aunque intenten proceder como si nada sucediera. El bloque independentista ha perdido cerca de 700.000 votos, el centroderecha espa\u00f1ol 800.000 y el bloque gobernante en Barcelona y Madrid 100.000. El agujero de representatividad es inmenso. \u00bfC\u00f3mo y qui\u00e9nes lo llenar\u00e1n? Para superar este callej\u00f3n sin salida, necesitamos desesperadamente la esperanza. \u00bfPero cu\u00e1l? Hay una, la del mito de Pandora y de su caja abierta, de donde salen los infor\u00adtunios para golpear a la humanidad, mientras la esperanza permanece en el fondo, con toda la ambivalencia de su significado griego: la expectativa del futuro y el miedo a que sea incierto. Necesitamos otra esperanza, aquella que describe Charles P\u00e9guy en su poema\u00a0El p\u00f3rtico del misterio de la segunda virtud. La presenta como una ni\u00f1a peque\u00f1a que va de la mano de sus hermanas mayores, la fe y la caridad, y que sorprende a Dios mismo. \u201cLa fe que m\u00e1s amo, dice Dios, es la esperanza&#8230; Lo que me sorprende&#8230; es la esperanza. Y no s\u00e9 c\u00f3mo darme una raz\u00f3n para ello. Esta peque\u00f1a esperanza que parece una peque\u00f1a cosa de nada. Esta peque\u00f1a ni\u00f1a espera. Inmortal\u201d. Esa esperanza, que nace peque\u00f1a y nadie ve pero que a todos conduce y resulta inmortal, esa es la que necesitamos. Pero \u00bfc\u00f3mo lograrla? En la introducci\u00f3n de un libro que fue famoso en el pasado reciente de Estados Unidos,\u00a0The pocket book of America\u00a0(1942), se lee esta frase: \u201cEn tiempos de gran crisis, las naciones como las personas tienen que redescubrir qu\u00e9 es aquello por lo que viven\u201d. \u00bfPara qu\u00e9 vivimos los catalanes? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n? Esa es la pregunta decisiva a la que hay que responder, y no ciertamente desde la partitocracia, sino desde la sinceridad. Hubo en el pasado un ejemplo de sinceridad que triunf\u00f3. Lo encuentro en el art\u00edculo de Enric Juliana el d\u00eda de las elecciones, en el que rememoraba el texto que Jordi Pujol public\u00f3 en este peri\u00f3dico tres meses antes de los primeros comicios al Parlament, que le condujeron contra pron\u00f3stico a la victoria. Su t\u00edtulo, \u201cSan Pancracio, salud y trabajo\u201d, era una sincera y provocadora declaraci\u00f3n de principios ante la hegemon\u00eda cultural y pol\u00edtica de la izquierda, de socialistas y comunistas, que hab\u00edan ganado dos elecciones generales sucesivas por amplio margen. Todo el mundo quer\u00eda ser progresista, marxista, como hoy, si bien ahora el aglutinante te\u00f3rico no es el marxismo, sino la m\u00e1s arbitraria mimesis del feminismo y las identidades de g\u00e9nero. Pujol reivindicaba una alternativa pol\u00edtica inexistente, y lo hac\u00eda con un s\u00edmbolo pol\u00edticamente incorrecto: el de una imagen de san Pancracio colgada en una pared de la casa de sus padres, que mostraba la petici\u00f3n popular que acompa\u00f1a a este santo: salud y trabajo. Hoy quedan pocas im\u00e1genes de esta clase, pero su bandera est\u00e1 m\u00e1s viva que nunca. \u00bfQu\u00e9 desea nuestro coraz\u00f3n y nos puede unir ahora mismo? Un esfuerzo hist\u00f3rico para garantizar la salud y el trabajo de todos los catalanes, y el convencimiento de que quienes gobiernan no lo van a hacer, porque son otras sus prioridades, como queda claro por las leyes y pol\u00edticas que realizan. Al referirme al pasado no me aferro a ninguna nostalgia. Lo que se\u00f1alo es otra cosa: se puede superar una realidad pol\u00edtica adversa si se tiene la decisi\u00f3n, el valor de expresar sin complejos y con inteligencia las propias convicciones pol\u00edticas, lo que honestamente se considera que es lo mejor para el pa\u00eds. Cuando esto sucede, entonces aparece la epifan\u00eda de la realidad. Resulta que aquello que era ajeno a la pol\u00edtica y a la cultura hegem\u00f3nica, cuando es expresado con sinceridad, se convierte en lugar de encuentro pol\u00edtico de mucha gente, que permanec\u00eda ignorada, mal votando, o ya ni eso. Cre\u00edan que ya no exist\u00eda esperanza para lo suyo, cuando en realidad era el silencio de la renuncia lo que ocultaba su fuerza. Por esta causa hay que levantar la bandera de la nueva esperanza, del movimiento c\u00edvico que regenerar\u00e1 la pol\u00edtica, porque terminar\u00e1 por expulsar la partitocracia y empoderar \u00adrealmente a los ciudadanos, marginando aquellas ideolog\u00edas que constituyen las coartadas del poder, a fin de que afloren las respuestas a las necesidades reales. Salud y trabajo y todo lo que esto significa. Y el primer paso de esta renovaci\u00f3n y regeneraci\u00f3n pol\u00edtica debe concretarse a pie de calle: las alternativas municipales a poco m\u00e1s de dos a\u00f1os vista, que tienen como clave la alternativa al gobierno de Colau y sus aliados inseparables, el Partido Socialista. Barcelona es el centro de toda estrategia de futuro. Art\u00edculo publicado en La Vanguardia"}