{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"El reto de la soledad no deseada que actualmente sufren silenciosamente cerca de tres millones de personas mayores en nuestro pa\u00eds - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"l67ek2ZwXk\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-reto-de-la-soledat-no-deseada\/\">El reto de la soledad no deseada que actualmente sufren silenciosamente cerca de tres millones de personas mayores en nuestro pa\u00eds<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-reto-de-la-soledat-no-deseada\/embed\/#?secret=l67ek2ZwXk\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl reto de la soledad no deseada que actualmente sufren silenciosamente cerca de tres millones de personas mayores en nuestro pa\u00eds\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"l67ek2ZwXk\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Pablo.jpeg","thumbnail_width":500,"thumbnail_height":500,"description":"Pablo Alonso viv\u00eda en Barcelona y pensaba en jubilarse, con su mujer, para disfrutar los siguientes a\u00f1os con una buena pensi\u00f3n conjunta. Los inviernos los pasar\u00edan en Mallorca. Los veranos viajar\u00edan. Saldr\u00edan a bailar. Con el piso pagado y las hijas independizadas, el futuro parec\u00eda di\u00e1fano. Pero la vida no siempre va como uno imagina: el matrimonio termin\u00f3 separ\u00e1ndose y los planes de Pablo se hundieron. \u00bfC\u00f3mo iba a empezar de cero, a esa edad y solo? Lo logr\u00f3 gracias al\u00a0programa Siempre Acompa\u00f1ados de la Fundaci\u00f3n \u201dla Caixa\u201d, que colabora con distintas entidades y la Administraci\u00f3n local para dar respuesta al reto de la soledad no deseada que en la actualidad sufren silenciosamente cerca de tres millones de personas mayores en nuestro pa\u00eds. \u00abAh\u00ed es donde vi que mi futuro no iba a ser el que pensaba y toqu\u00e9 fondo, un fondo profundo del que llegu\u00e9 a creer que no saldr\u00eda\u00bb Tras un par de a\u00f1os deambulando por casas de amigos, Pablo decidi\u00f3 buscar una vivienda propia, acorde a su nueva situaci\u00f3n de jubilado separado. Y la encontr\u00f3 en Tortosa, un lugar en el que nunca pens\u00f3 que acabar\u00eda. \u00abAh\u00ed es donde vi que mi futuro no iba a ser el que pensaba y toqu\u00e9 fondo, un fondo profundo del que llegu\u00e9 a creer que no saldr\u00eda\u00bb, confiesa. \u00abDe repente ya no viv\u00eda en la playa ni ten\u00eda una vida apasionada y din\u00e1mica. Hab\u00eda perdido mi estatus, a mi familia y amigos, y no conoc\u00eda a nadie. Lo viv\u00ed como un destierro\u00bb, recuerda Y empezaron los peores s\u00edntomas: \u00abEn lo f\u00edsico descend\u00ed 20 escalones, me abandon\u00e9, no me arreglaba. Mi casa era una guarrer\u00eda. Y an\u00edmicamente estaba hundido, con pensamientos en bucle y la autoestima por los suelos. \u00a1Yo, con tres carreras y contactos! No sal\u00eda de casa. Yo mismo me invisibilizaba\u00bb, reconoce. Afortunadamente, un d\u00eda Pablo decidi\u00f3 salir y buscar ayuda. Dio con unas asistentes sociales en Tortosa y les habl\u00f3 de su soledad. Ellas lo mandaron a la Cruz Roja y all\u00ed lo inscribieron en Siempre Acompa\u00f1ados, de la Fundaci\u00f3n \u201dla Caixa\u201d, un programa nacido en 2014 para mejorar la calidad de vida de las personas mayores conect\u00e1ndolas con su entorno y acompa\u00f1\u00e1ndolas hacia una vida plena y con prop\u00f3sito, con mucho que aportar a\u00fan a la sociedad. \u00abCuando Pablo lleg\u00f3 al programa no conoc\u00eda a nadie y ten\u00eda que generar ra\u00edces y un nuevo proyecto, empezar a cubrir otras expectativas\u00bb, explica Elizabeth Poy, la t\u00e9cnica social que lo atendi\u00f3. Como en todos los casos, tras un primer contacto y un diagn\u00f3stico de su tipo de soledad \u2014que puede ser familiar, social, f\u00edsica (por falta de autonom\u00eda) o existencial (\u00ab\u00bfQu\u00e9 voy a hacer con mi vida?\u00bb)\u2014, empezaron a trazar junto a \u00e9l un plan de trabajo individualizado, acorde a sus capacidades, posibilidades y gustos personales. \u00abEn su caso intentamos que realizara trabajo interno contra la soledad existencial. Se cre\u00f3 un clima de mucha confianza y hemos ido avanzando mucho. Se ha ido empoderando y asumiendo este compromiso, que le ha ayudado a salir adelante\u00bb, asegura la t\u00e9cnica de la Cruz Roja. \u00abAfrontar la soledad a partir de los 60 es mucho m\u00e1s profundo que mandarlos a realizar actividades\u00bb Pablo recuerda muy bien cu\u00e1l fue el siguiente paso hacia su nueva vida: \u00abMe metieron en un programa sobre el uso de m\u00f3viles y yo, que manejo el m\u00f3vil sin problema, pens\u00e9 que pod\u00eda ayudar a otras personas con menos conocimientos y acept\u00e9\u00bb. Eso le hizo ver su potencial y sentirse afortunado de poder ayudar, aunque solo fue el comienzo. \u00abAfrontar la soledad a partir de los 60 es mucho m\u00e1s profundo que mandarlos a realizar actividades\u00bb, aclara Luz Mor\u00edn, experta en intervenci\u00f3n comunitaria y desarrollo local, y asesora del programa de la Fundaci\u00f3n \u201dla Caixa\u201d. \u00abSe trata, primero, de ser capaz de reconocer tu sentimiento de soledad y buscar ayuda, y segundo, de pensar qu\u00e9 puedes hacer t\u00fa por tu comunidad\u00bb. Pablo sigui\u00f3 implic\u00e1ndose, cumpliendo a rajatabla el plan trazado por las profesionales que lo atend\u00edan, y empezaron los cambios: \u00abVolv\u00ed a arreglarme, empec\u00e9 a cocinar, sal\u00eda a dar paseos por el Ebro y ten\u00eda largas charlas conmigo mismo sobre qu\u00e9 hab\u00eda hecho mal, qu\u00e9 iba a hacer ahora\u2026 Y tambi\u00e9n empec\u00e9 a comprar en las peque\u00f1as tiendas del barrio y a saludar a los vecinos\u00bb. Ese saludo es, para Luz Mor\u00edn, un gran elemento de cambio: \u00abSolo un \u201cHola, buenos d\u00edas, \u00bfqu\u00e9 tal?\u201d, ya es un \u201cTe reconozco, s\u00e9 que est\u00e1s ah\u00ed y formas parte de nuestro barrio\u201d\u00bb Elizabeth Poy lo corrobora: \u00abTodos, comerciantes, vecinos\u2026, podemos ayudar a estas personas en situaci\u00f3n de soledad. Un \u201c\u00bfc\u00f3mo est\u00e1?\u201d, aunque parezca muy peque\u00f1o, puede cambiarles la vida\u00bb &nbsp;"}