{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"El cuidado de nuestros mayores - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"h6bfdWMWGB\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-cuidado-de-nuestros-mayores\/\">El cuidado de nuestros mayores<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-cuidado-de-nuestros-mayores\/embed\/#?secret=h6bfdWMWGB\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl cuidado de nuestros mayores\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"h6bfdWMWGB\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/anciano-en-residencia.jpg","thumbnail_width":660,"thumbnail_height":400,"description":"Resulta dif\u00edcil, muy dif\u00edcil, poder encajar los dolorosos efectos, tanto personales como sociales y econ\u00f3micos, que est\u00e1 produciendo la pandemia del Covid-19: las muertes dolorosas de muchos seres queridos agravadas por la soledad y sin el acompa\u00f1amiento de su familia; la incertidumbre que acompa\u00f1a a los miles de personas contagiadas, que se cuentan ya por miles en nuestro pa\u00eds y\u00a0 por millones en el mundo; la sensaci\u00f3n de miedo que se percibe en una buena parte de la sociedad; el inmenso n\u00famero de trabajadores que cada d\u00eda engrosan las listas del paro; y un largo etc\u00e9tera. Pero hay un dato que sin ninguna duda coloca de inmediato a un pa\u00eds y a una cultura la etiqueta de sociedad fracasada: las cifras de muertes de personas mayores, sobre todo en residencias de la tercera edad. No hay cifras oficiales, pero los medios de comunicaci\u00f3n nos hablan de m\u00e1s de un 50 por ciento de los fallecidos. Estremecen las cifras, pero al mismo tiempo nos interpelan. \u00bfQu\u00e9 hemos hecho o estamos haciendo mal para que esto est\u00e9 sucediendo? \u00bfHabremos olvidado estilos de vida sobre el cuidado de nuestros padres que tradicionalmente eran contemplados como sagrados? \u00bfO tal vez, la indiferencia hacia ellos forme parte connatural de la cultura dominante tan impregnada de un radical individualismo? La cultura actual es heredera del movimiento hist\u00f3rico conocido con el nombre de modernidad. Movimiento que naci\u00f3 con el lema de \u201clibertad, igualdad y fraternidad\u201d y se construy\u00f3 sobre tres pilares fundamentales: el descubrimiento de la autonom\u00eda del sujeto, la lucha por conquistar la libertad, y la exclusi\u00f3n de la dimensi\u00f3n religiosa de la vida p\u00fablica, contemplada como un vestigio arcaico del pasado. Y con ese bagaje, los hombres se lanzaron a la conquista del progreso. Pero he aqu\u00ed que en esa larga y ardua tarea de varios siglos, la fraternidad se fue perdiendo por el camino, la autonom\u00eda personal, social, pol\u00edtica que reclama libertad \u2013algo bueno y deseado- se ha transformado en un individualismo ego\u00edsta donde solo impera el \u201cs\u00e1lvese el que pueda\u201d, y la igualdad atiende simplemente al \u201ctanto tienes tanto vales\u201d. Esta cultura nuestra, postmoderna y triunfante, ha olvidado sus deberes hacia los sectores m\u00e1s desfavorecidos de la sociedad entre los que se encuentran nuestros mayores, y ha fomentado lo que muchos ya califican como cultura de la exclusi\u00f3n y del descarte. Una cultura que fiel a sus postulados heredados ha promovido un laicismo excluyente en amplias capas sociales que, con gran ceguera intelectual y social, desestima la dimensi\u00f3n religiosa de la persona y como consecuencia elimina la principal fuente constructora de solidaridad hacia los m\u00e1s necesitados. Entre otras razones porque ello forma parte esencial de su ADN. La pandemia, bien por negligencia, bien por mala gesti\u00f3n de las instituciones -reconociendo, eso s\u00ed, el trabajo generoso y hasta heroico de la mayor\u00eda del personal de las residencias- nos est\u00e1 ofreciendo un cuadro tan desolador y deshumanizante que obliga a preguntar si el gran progreso tecnol\u00f3gico y material del que presumimos merece la pena sin el compromiso \u00e9tico personal, social y pol\u00edtico de trabajar \u201cpara asegurar a todos una digna calidad de vida\u201d (Pre\u00e1mbulo de la Constituci\u00f3n Espa\u00f1ola). Y en este todo est\u00e1 incluido a quienes m\u00e1s deber\u00edamos cuidar en nuestras vidas: nuestros progenitores, que en este caso representan a una generaci\u00f3n que vivi\u00f3 el dislate de la Guerra Civil, padeci\u00f3 el hambre de la postguerra, y trabaj\u00f3 denodadamente para dejarnos la sociedad m\u00e1s pr\u00f3spera de nuestra historia contempor\u00e1nea."}