{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"El Coronavirus y el p\u00e1nico-virus - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"pHkomWYEqe\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-coronavirus-y-el-panico-virus\/\">El Coronavirus y el p\u00e1nico-virus<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/el-coronavirus-y-el-panico-virus\/embed\/#?secret=pHkomWYEqe\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abEl Coronavirus y el p\u00e1nico-virus\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"pHkomWYEqe\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/coronavirus-1.jpg","thumbnail_width":1240,"thumbnail_height":698,"description":"La experiencia de las epidemias no es nueva en la humanidad. Hace pocos d\u00edas los peri\u00f3dicos destacaban el alta de la \u00faltima paciente de \u00c9bola en el \u00faltimo brote de esta terrible enfermedad que comenz\u00f3 a mediados del a\u00f1o pasado. La peste, el c\u00f3lera, la viruela, el VIH, la gripe aviar\u2026 ejemplos pasados y recientes no faltan. Ahora nos enfrentamos a una nueva pandemia (epidemia mundial), la causada por el coronavirus (COVID-19). Como es habitual al inicio de una epidemia, la informaci\u00f3n contrastada est\u00e1 mezclada con rumores e invenciones sobre la forma de contagio, las t\u00e9cnicas para prevenirlo y los efectos de la enfermedad. La prudencia y la b\u00fasqueda de informaciones fiables es fundamental para todos, empezando por las autoridades, siguiendo por los responsables de la sociedad civil y terminando por los propios ciudadanos. Pero m\u00e1s all\u00e1 de las caracter\u00edsticas m\u00e9dicas y epidemiol\u00f3gicas espec\u00edficas de este caso, un patr\u00f3n que se repite es la reacci\u00f3n de las personas ante una amenaza invisible y desconocida. La tentaci\u00f3n del p\u00e1nico se nos ofrece en bandeja. M\u00e1s a\u00fan cuando algunos medios de comunicaci\u00f3n buscan protagonismo exagerando el alarmismo y cuando las redes sociales lo propagan sin control alguno. Nos enfrentamos a otro tipo de epidemia de naturaleza espiritual: el p\u00e1nico-virus. El p\u00e1nico-virus es un mal espiritual porque no tiene ning\u00fan fundamento material, no se propaga por el contacto, ni por el aire, ni por la picadura de ning\u00fan insecto, sino que se instala en ese inmaterial espacio de la personalidad que es el de los deseos y monopoliza el protagonismo. Huir de la amenaza se convierte en el deseo primordial, subordinando todo lo dem\u00e1s. El miedo al dolor y a la muerte alimenta al p\u00e1nico-virus, con dosis imaginarias extra\u00eddas de sufrimientos ajenos y de noticias alarmistas, destruyendo r\u00e1pidamente en el contagiado las caracter\u00edsticas m\u00e1s humanas del sujeto: el uso de la raz\u00f3n y el amor a las personas que le rodean. \u00bfC\u00f3mo combatirlo? Recordando que el valor de una vida est\u00e1 en amar y en sentirse amado. Una epidemia es un momento privilegiado para demostrar a los enfermos, presentes y futuros, que son importantes para nosotros, que ayudarles y luchar por ellos vale la pena y que ni la amenaza del dolor, ni la posibilidad de la muerte, son m\u00e1s fuertes que lo que vale cada uno de ellos. El resultado es una fuerte experiencia de libertad que quedar\u00e1 para siempre en nuestros corazones (\u201c\u2026 para librar a los que por el miedo a la muerte estaban durante toda su vida sometidos a servidumbre.\u201d Carta a los hebreos)."}