{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Convivencia, pol\u00edtica y orden - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"jhQJ0Z4UYb\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/convivencia-politica-y-orden\/\">Convivencia, pol\u00edtica y orden<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/convivencia-politica-y-orden\/embed\/#?secret=jhQJ0Z4UYb\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abConvivencia, pol\u00edtica y orden\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"jhQJ0Z4UYb\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Destroses-1024x768.jpg","thumbnail_width":1024,"thumbnail_height":768,"description":"Cuando una diputada dice en p\u00fablico: \u201cNo tenemos un problema de convivencia, sino de democracia\u201d, est\u00e1 falseando la verdad. Cuando se tarda dos horas en entrar en Barcelona, cuando te impiden acceder a la estaci\u00f3n de ferrocarril. Cuando se logra evitar por la fuerza que quienes quieran asistir a clase puedan hacerlo y se premia a los agitadores aceptando modificar sustancialmente el calendario de evaluaci\u00f3n acad\u00e9mica. Cuando te agreden por asistir a un acto legal y leg\u00edtimo, cuando las calles, carreteras y las v\u00edas de ferrocarril han sido cortadas reiteradamente, si aceptamos que en raz\u00f3n de unas ideas pol\u00edticas se pueda impedir el tr\u00e1fico de mercanc\u00edas y la circulaci\u00f3n de personas en la frontera con Francia, entonces claro que la democracia tiene un problema y no es otro que la destrucci\u00f3n de la convivencia, y el da\u00f1o econ\u00f3mico. Y si cuando los responsables, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, de esa violencia activa o pasiva afirman que \u201cla violencia que m\u00e1s les preocupa es la que ejercen los cuerpos policiales\u201d, poni\u00e9ndola en el mismo platillo que la violencia leg\u00edtima de las fuerzas del orden, nos hallamos en el inicio de una escalada que todos los ciudadanos debemos rechazar p\u00fablicamente con independencia de nuestras ideas. En las grandes ciudades de Catalunya, la convivencia se est\u00e1 viendo alterada desde la fecha de la sentencia. Pero en la Catalunya rural la degradaci\u00f3n viene de m\u00e1s atr\u00e1s. Hace pocos d\u00edas un ciudadano de un pueblo de Catalunya dec\u00eda: \u201cCuando vengo a Barcelona, respiro. En los pueblos la atm\u00f3sfera es del todo irrespirable\u201d, y lo que contaba sobre su vida cotidiana era la de una persona se\u00f1alada por el hecho de no ser independentista. Y no es un pueblo peque\u00f1o y no se trata de un espa\u00f1olista pintoresco, sino de un profesional reconocido, que milit\u00f3 en CDC. Quienes hayan le\u00eddo Patria y la descripci\u00f3n que hace Fernando Aramburu del ambiente que se viv\u00eda en muchas poblaciones vascas tendr\u00e1n una idea de la atm\u00f3sfera opresiva que describ\u00eda este ciudadano sin haber le\u00eddo el libro. Pero incluso en Barcelona dos de entre nosotros se han visto insultados y amenazados de palabra en plena calle por gente que parec\u00eda normal. Y eso es lo grave: la banalizaci\u00f3n del conflicto, cuando no su simple negaci\u00f3n. No se puede construir un pa\u00eds menospreciando con violencia a quienes no piensan como t\u00fa. Esa es la realidad que crece en Catalunya. Ah\u00ed hay un huevo de serpiente y no hace falta blanquearlo, ya est\u00e1 pintado por el color oficial, y la censura en TV3, que en alg\u00fan tiempo pasado fue un buen servicio p\u00fablico. Y es un material que alimenta y hace crecer otro huevo de serpiente, este en Espa\u00f1a, mucho mayor. Se acusa al Gobierno espa\u00f1ol y en particular al ministro del Interior de reducir el conflicto a una cuesti\u00f3n de orden p\u00fablico, cuando \u201ces una cuesti\u00f3n pol\u00edtica\u201d. Es una acusaci\u00f3n de mala fe. El conflicto es de orden pol\u00edtico, y el desorden p\u00fablico es una de sus consecuencias, voluntariamente buscada y de ning\u00fan modo inevitable. Se produce porque una parte del independentismo cree que la v\u00eda pac\u00edfica est\u00e1 agotada, de la misma manera que antes dio por finiquitada la autonom\u00eda, a fin de no aceptar que lo que est\u00e1 liquidado y vac\u00edo de contenido pol\u00edtico es la independencia como objetivo concreto. Olvidan interesadamente que las autoridades tienen la obligaci\u00f3n de abordar los des\u00f3rdenes p\u00fablicos inmediatamente, y tomarse el tiempo necesario para eliminar sus causas. Y no porque la paz en las calles sea lo m\u00e1s importante, sino porque es lo m\u00e1s urgente, porque sin ella la libertad y, por tanto, la democracia desaparecen. El movimiento independentista ha sido siempre pac\u00edfico. S\u00ed, pero: primero, ha ido erosionando toda idea de autoridad al desacreditar la del Estado y liquidar el Estatut d\u2019Autonomia sin la mayor\u00eda necesaria, en una infausta sesi\u00f3n parlamentaria, y segundo, ha pensado que el desorden serv\u00eda a su causa y deb\u00eda ser tolerado, cuando no estimulado. Tercero, al querer aumentar sus bases ha hecho alianzas con grupos que preconizan el enfrentamiento continuo y la liquidaci\u00f3n de este Estado de derecho. Hoy el independentismo se expresa mayoritariamente con el lenguaje de la CUP y aplica su estrategia; est\u00e1 colonizado pol\u00edticamente por su ideolog\u00eda. Esto es tanto m\u00e1s grave desde el momento en que el movimiento independentista gobierna las instituciones catalanas y habla oficialmente en nombre de Catalunya. El desorden no es tolerable en una democracia. Parte de los ciudadanos, seguramente la mayor\u00eda, lo rechazan porque se ejerce desde la fuerza. Por otra parte, un gobierno no puede doblegarse a negociar porque los ciudadanos no puedan circular por la calle. As\u00ed las cosas, lo m\u00e1s probable es que la continuaci\u00f3n de la violencia acabe por provocar una respuesta no menos violenta del Estado, cuyos efectos sufriremos todos. No hay que excluir que ese sea un objetivo buscado por una parte del independentismo. Un colectivo pac\u00edfico como el nuestro condena sin ambages esa violencia, como lo han hecho cerca de 80 destacados catalanes en \u201cEn defensa de la polic\u00eda y las instituciones catalanas\u201d, y cree que las autoridades, cuya obligaci\u00f3n es protegernos de sus efectos, debieran hacer lo mismo. Publicado en La Vanguardia el 15 de noviembre de 2019 &nbsp;"}