{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Catalu\u00f1a: una perspectiva a inicios de 2025 - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"XrT3Sgg8PA\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/cataluna-una-perspectiva-a-inicios-de-2025\/\">Catalu\u00f1a: una perspectiva a inicios de 2025<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/cataluna-una-perspectiva-a-inicios-de-2025\/embed\/#?secret=XrT3Sgg8PA\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCatalu\u00f1a: una perspectiva a inicios de 2025\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"XrT3Sgg8PA\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/economia-catalunya.jpg","thumbnail_width":655,"thumbnail_height":368,"description":"Desde un punto de vista econ\u00f3mico, Catalu\u00f1a presenta una lenta y continuada decadencia. En cuanto a la magnitud de su econom\u00eda, ya hace a\u00f1os que fue superada por Madrid. Catalu\u00f1a tiene hoy el mismo peso que en 1995, 18,8% del PIB, mientras que Madrid sigue creciendo y ahora es ya del 19,6%. Sin embargo, en la magnitud m\u00e1s representativa de la situaci\u00f3n de la gente, el PIB por persona ha perdido pr\u00e1cticamente 7 pp en esta \u00faltima d\u00e9cada; de 121,4 de la media espa\u00f1ola (100) a 114,5 actual. A ese ritmo pronto habr\u00edamos perdido toda la ventaja alcanzada entre los siglos XIX y XX. Es evidente que el proceso no viene de ahora. Si queremos situar un primer antecedente, podemos buscarlo en la gran crisis, que provoca el choque del precio del petr\u00f3leo a finales de la d\u00e9cada del 70, que destruy\u00f3 parte de la industria catalana, el textil por ejemplo, y sobre todo estrope\u00f3 una buena parte de la clase econ\u00f3mica dirigente de la sociedad catalana, que no se ha recuperado bajo la misma fisonom\u00eda. Podemos decir que fue un golpe decisivo a la burgues\u00eda, que como clase social ha desaparecido en el orden cultural; los propietarios y directivos de las empresas importantes no parecen tener nada que proponer al pa\u00eds, y se ha visto reducida en el orden econ\u00f3mico, por las ventas y adquisiciones en el capital for\u00e1neo. No es algo menor en esta din\u00e1mica, el\u00a0traspaso del capital local de la industria al turismo, que como toda estructura econ\u00f3mica, genera nuevos intereses, otra mentalidad dirigente y una clase trabajadora de mucha menor capacidad en todos los \u00f3rdenes, que el trabajador industrial. Tambi\u00e9n el efecto \u00abaspiradora\u00bb de Madrid ha jugado haciendo perder liderazgo a la econom\u00eda catalana. A principios de los 80, por poner un ejemplo no industrial, la capital de la publicidad era Barcelona, \u200b\u200bhoy lo es Madrid y a mucha distancia. Buena parte del crecimiento econ\u00f3mico de Catalu\u00f1a se debe a la\u00a0\u00a0incorporaci\u00f3n masiva de inmigrantes, algo que no mejora la productividad, contribuyendo as\u00ed a una modesta evoluci\u00f3n de la renta per c\u00e1pita. Otros indicadores socioecon\u00f3micos a escala regional europea se\u00f1alan que Catalu\u00f1a se sit\u00faa en un nivel mediocre con tendencia a empeorar. La\u00a0ense\u00f1anza\u00a0es el caso m\u00e1s evidente, pero en general, en todo lo que depende del sector p\u00fablico, el resultado a escala europea es de una regi\u00f3n de segundo o tercer orden (educaci\u00f3n). Componentes b\u00e1sicos para el catalanismo pol\u00edtico, como la\u00a0lengua y la cultura, manifiestan en el primer caso un claro retroceso en su uso social, empeoramiento en su calidad, fracaso deseado de la televisi\u00f3n p\u00fablica catalana en su capacidad de mejorar la lengua la cultura y una peores capacidades y referentes culturales que los del siglo pasado. Factores b\u00e1sicos de nuestro capital social, la familia estable y transmisora \u200b\u200bde educaci\u00f3n a los hijos en primer t\u00e9rmino, el mundo asociativo non provecho, que no depende vitalmente de la subvenci\u00f3n p\u00fablica, el tramado mutualista, la escuela concertada, cooperativista est\u00e1 terriblemente debilitado; el llamado \u201cTercer sector\u201d es simplemente una dependencia econ\u00f3mica, a veces no del todo suficientemente transparente de la administraci\u00f3n p\u00fablica. En definitiva,\u00a0el capital social, caracter\u00edstica esencial de la fortaleza de Catalu\u00f1a, se ha deteriorado gravemente y, por su l\u00f3gica, este hecho ha repercutido en nuestro\u00a0capital humano. En relaci\u00f3n al marco competencial, se han producido muchas promesas y escasos avances. Es una de las paradojas del independentismo, que adem\u00e1s ha\u00a0ignorado el desarrollo del Estatut, mientras desperdicia en el Congreso de los diputados\u00a0la mejor correlaci\u00f3n de fuerzas por los partidos\u00a0catalanes que nunca se ha producido. El hecho de que despu\u00e9s de una serie de a\u00f1os de gozarla no haya alcanzado la preceptiva modificaci\u00f3n del sistema de financiaci\u00f3n, habla por s\u00ed solo.\u00a0 En este contexto, el\u00a0gobierno de Illa\u00a0ha sido visto como una superaci\u00f3n del conflicto con el independentismo. En realidad nos encontramos ante la dimisi\u00f3n de la conciencia c\u00edvica de la sociedad catalana, marcada por una actitud que oscila entre la pasividad y la frustraci\u00f3n, como muestran las encuestas -una caracter\u00edstica com\u00fan en Espa\u00f1a- cuando se\u00f1alan la pol\u00edtica como uno de los principales problemas del pa\u00eds. Hay un gran vac\u00edo pol\u00edtico cuando se gobierna con una fuerza muy minoritaria: el PSC con 41 de 136 esca\u00f1os, por debilidad de la oposici\u00f3n (\u00bfqui\u00e9n la lidera?) y, por tanto, sin alternativa, a pesar de la fragilidad democr\u00e1tica del gobierno. Es algo ins\u00f3lito en Europa, que comparte con el Ayuntamiento de Barcelona y un p\u00e9simo escenario para un sistema democr\u00e1tico, que extrae su fuerza y \u200b\u200beficacia del intento de servir a la mayor\u00eda que configura el gobierno. Al mismo tiempo, Catalu\u00f1a es el basti\u00f3n fundamental del gobierno S\u00e1nchez en todos los sentidos; para el gobierno, en Generalitat, para los diputados que aporta Illa y tambi\u00e9n los que entrega ERC y Junts, sin que ni PP ni Vox logren ninguna expectativa de enmendar la situaci\u00f3n. Es dif\u00edcil percibir que el actual gobierno de Illa en Catalunya tenga la capacidad para\u00a0aportar las respuestas que Catalunya\u00a0necesita, porque nunca plantear\u00e1 nada que le aparte de su\u00a0car\u00e1cter sufraganio del\u00a0gobierno espa\u00f1ol. Por su parte, su migraci\u00f3n parlamentaria le impide abordar los cambios que Catalunya necesita. Financiaci\u00f3n, Cercan\u00edas, seguridad, aeropuerto, situaci\u00f3n de la peque\u00f1a empresa y aut\u00f3nomos, inmigraci\u00f3n, ense\u00f1anza, televisi\u00f3n publica, reforma de la administraci\u00f3n, ley electoral, desequilibrio entre derechos y deberes y un largo etc. de cuestiones pendientes, que tienen exponentes muy graves como la tasa de fecundidad 1,1 hijos por mujer, cuando la cifra de equilibrio est\u00e1 en 2,1, la prioridad al aborto (40% de los nacimientos, m\u00e1ximo a escala espa\u00f1ola) y la falta absoluta de ayudas a la familia y a la maternidad. El presupuesto, el acto parlamentario m\u00e1s importante de cada a\u00f1o, tiene todo el riesgo de volver a ser prorrogado, lo que significa trabajar con el de 2023. En una l\u00f3gica parlamentaria europea, esto significar\u00eda convocar elecciones, como hizo Aragon\u00e8s, para que la gente decida el camino. Illa, como S\u00e1nchez, no lo har\u00e1, porque la finalidad no es escuchar a la gente sino controlar el poder para el partido. Asimismo, el gobierno Illa consolida..."}