{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Carta a un joven de hoy (y II) - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"W67DoKDTsl\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/carta-a-un-joven-de-hoy-y-ii\/\">Carta a un joven de hoy (y II)<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/carta-a-un-joven-de-hoy-y-ii\/embed\/#?secret=W67DoKDTsl\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCarta a un joven de hoy (y II)\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"W67DoKDTsl\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/apple-park.jpg","thumbnail_width":480,"thumbnail_height":270,"description":"Debes saber que hay mucha gente famosa o con poder, mucho talento, grandes medios de comunicaci\u00f3n comprometidos con la implantaci\u00f3n de la dictadura del relativismo, del pensamiento \u00fanico. En Catalu\u00f1a especialmente. Basta con ver las series juveniles de TV3. O la difusi\u00f3n intensiva en los medios de ciertas campa\u00f1as institucionales de la Generalitat, como la actual llamada \u00abObvietats\u00bb, que explota las emociones y la fibra sensible de los espectadores para convencerte de aquello que no se puede defender con una argumentaci\u00f3n racional m\u00ednimamente seria. Piensa que lo habitual es que no te adoctrinen abiertamente, sino con una lluvia fina de ideas y de emociones que va calando en ti sin que te des cuenta. La normalizaci\u00f3n de esta nueva forma de pensar y de vivir es habitual tambi\u00e9n en muchas de las canciones que escuchas, en las emisoras de radio para j\u00f3venes, o en el que a menudo te ense\u00f1an en la escuela. Es\u00a0una rotura total con las ideas y valores de tus abuelos y de tantas y tantas generaciones que nos han precedido. Pero el pensamiento \u00fanico te lo presenta como la forma de vida natural, buena, que te har\u00e1 feliz.\u00a0Y, l\u00f3gicamente, t\u00fa mismo acabas pensando que si la mayor\u00eda de la gente lo ve as\u00ed (de eso nos quieren convencer), pues ser\u00e1 que la vida es as\u00ed. \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la dictadura del relativismo o pensamiento \u00fanico con los grandes cambios tecnol\u00f3gicos? Seg\u00fan el escritor Juan Manuel de Prada, que describe crudamente la realidad en sus art\u00edculos, el objetivo es conformar una sociedad masificada que haga suyos los principios y valores que interesan al nuevo sistema dominante:\u00a0el capitalismo tecnol\u00f3gico con capital en Silicon Valley y la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica. \u00bfC\u00f3mo lo consiguen? Haciendo que los que hoy modelan la forma de pensar de la gente, los nuevos profesores y educadores informales (guionistas de televisi\u00f3n, actores, cantantes, creadores de opini\u00f3n en las redes &#8230;) acepten acr\u00edticamente o directamente promuevan los nuevos dogmas. Se trata de conseguir que los nuevos parias (la parte econ\u00f3micamente m\u00e1s d\u00e9bil de la sociedad, cada vez m\u00e1s grande) no tomen conciencia de que el sistema no les permite crear y mantener una familia sin hacer grandes sacrificios, ni tener un trabajo estable y bien remunerado, ni, quiz\u00e1, poder permanecer en la tierra que les ha visto nacer. Aquello de lo que el sistema os est\u00e1 privando a las nuevas generaciones es tan valioso que os tiene que tener entretenidos de forma permanente y a bajo precio con el ocio virtual, con la autoestima superficial de las redes sociales, con la ilusi\u00f3n de viajar o vivir momentos irrepetibles, disponiendo de una gran capacidad de maniobra en el \u00e1mbito sexual, y del acceso sin l\u00edmite a la pornograf\u00eda o a la satisfacci\u00f3n de las adicciones de cada cual. La renta m\u00ednima universal que se est\u00e1 instaurando ha de permitir no s\u00f3lo poder comer, sino generalizar para todos este espejismo de vida, y reducir al m\u00ednimo el riesgo\u00a0de que surja una toma de conciencia y un movimiento de reacci\u00f3n. El nuevo sistema econ\u00f3mico e ideol\u00f3gico ejerce un dominio imperceptible sobre el individuo. A este se lo tiene que desarraigar progresivamente, cortarle los v\u00ednculos que nutren su vida personal. Seg\u00fan de Prada, se trata de cuatro desarraigos sucesivos.\u00a0El desarraigo\u00a0espiritual, que te priva de tu v\u00ednculo con Dios, donde encuentras tu origen y tu destino final. El desarraigo\u00a0existencial, que te aboca a una vida sin verdadero sentido, y a la angustia y al vac\u00edo que f\u00e1cilmente se derivan. El desarraigo intelectual, traducido en las utop\u00edas modernas, primero el marxismo y ahora sus suced\u00e1neos del g\u00e9nero, el feminismo radicalizado y el transhumanismo que viene. Y, por \u00faltimo, el desarraigo moral, que crea personas con una voluntad debilitada por carencia de referencias objetivas en la verdad y el bien. En tales circunstancias, lo m\u00e1s f\u00e1cil es que te acabes guiando por tus deseos y conveniencias ego\u00edstas. Tambi\u00e9n en la vida afectiva y familiar. Hoy lo que abunda, m\u00e1s que las malas personas, son los individuos desarraigados. Sus vidas son una serie de episodios sin el hilo conductor que unifica y da sentido a la existencia de una persona. Estos desarraigos afectan los v\u00ednculos m\u00e1s \u00edntimos e importantes de la persona. Se est\u00e1 destruyendo el matrimonio y la familia, que son la c\u00e9lula de la sociedad. Pero\u00a0te dicen que el matrimonio por s\u00ed mismo suele tener fecha de caducidad.\u00a0Te dicen que hay varias formas de \u00abn\u00facleos familiares\u00bb, todas igualmente v\u00e1lidas. O que el matrimonio es un sacrificio excesivo (sobre todo para la mujer), y que atarse toda la vida a una familia es una limitaci\u00f3n poco razonable teniendo en cuenta que s\u00f3lo vivimos una vez y que al final tampoco tendremos que rendir cuentas a nadie. Con todo esto, nos ha llegado la Covid-19. El cambio de paradigma que supone la pandemia puede llevar a tendencias opuestas. Por un lado, parece que acelerar\u00e1 a\u00fan m\u00e1s la sustituci\u00f3n de la proximidad f\u00edsica por la proximidad virtual, potenciar\u00e1 el modelo econ\u00f3mico\u00a0on line, la acumulaci\u00f3n de poder y riqueza en pocas manos, la proletarizaci\u00f3n de la gran mayor\u00eda de poblaci\u00f3n, y la consolidaci\u00f3n del pensamiento \u00fanico, de los valores y formas de vida que han permitir tenernos entretenidos, conformados y, sobre todo, d\u00f3ciles. Pero la pandemia puede ser tambi\u00e9n una oportunidad para volver a una vida m\u00e1s natural, m\u00e1s pausada, menos pendiente de las redes sociales, del consumo y de las cosas materiales, y m\u00e1s centrada en los v\u00ednculos personales aut\u00e9nticos, que ya ves que son los \u00fanicos en los que puedes confiar en tiempos dif\u00edciles. La gran sacudida que viviremos nos tendr\u00eda que hacer m\u00e1s humildes y capaces de valorar todo lo bueno que ten\u00eda la vida de las generaciones anteriores, y de saber conciliarlo con los avances innegables de nuestro tiempo y las oportunidades que nos ofrece la tecnolog\u00eda. Debemos recuperar nuestras ra\u00edces, volver a valorar la tradici\u00f3n y la sabidur\u00eda acumulada a lo largo de los siglos, y no dejarnos seducir por la \u00faltima moda o tendencia. Publicado en el Diari de..."}