{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"\u00a1Atenci\u00f3n Catalu\u00f1a! El bienestar no es para siempre - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"BpYgiMX0d0\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/atencion-cataluna-el-bienestar-no-es-para-siempre\/\">\u00a1Atenci\u00f3n Catalu\u00f1a! El bienestar no es para siempre<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/atencion-cataluna-el-bienestar-no-es-para-siempre\/embed\/#?secret=BpYgiMX0d0\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00ab\u00a1Atenci\u00f3n Catalu\u00f1a! El bienestar no es para siempre\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"BpYgiMX0d0\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/benestar.png","thumbnail_width":890,"thumbnail_height":310,"description":"Es una evidencia hist\u00f3rica que la riqueza y progreso de los pa\u00edses cambia en funci\u00f3n de la capacidad de cada sociedad de actuar bien ante las diversas circunstancias hist\u00f3ricas. Catalu\u00f1a no ha sido siempre pionera en Espa\u00f1a. Este es, sobre todo, el resultado de haber cogido bien el tren de la revoluci\u00f3n industrial a principios del siglo XIX, pero antes de esa fecha Andaluc\u00eda y Castilla eran las zonas ricas de Espa\u00f1a. Un an\u00e1lisis del PIB y su distribuci\u00f3n por persona de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica de largo alcance, de 1850 a esta parte, permite observar claramente los grandes cambios que se han producido, observando lo que expresa mejor, y que es el estado de la poblaci\u00f3n. Se puede constatar como, entre 1850 y 1925, Espa\u00f1a evolucion\u00f3 en t\u00e9rminos positivos, pasando de la quinta posici\u00f3n en el a\u00f1o inicial por detr\u00e1s de Uruguay, Argentina, Venezuela y Portugal, a la tercera en 1900, para situarse en segundo lugar en 1925, s\u00f3lo por detr\u00e1s de Argentina. Unos a\u00f1os despu\u00e9s, sin embargo, se produjo la gran cat\u00e1strofe de la Guerra Civil y Espa\u00f1a se derrumb\u00f3, desapareciendo de los primeros puestos de la lista. A partir de aquella derrota, se observa ya claramente la recuperaci\u00f3n en 1975 donde se sit\u00faa en tercera posici\u00f3n, para ocupar la primera en 2000 y que mantiene desde entonces. En esta visi\u00f3n, que hemos limitado a observaciones cada 25 a\u00f1os, podemos ver a\u00fan cambios m\u00e1s espectaculares. Venezuela ocupaba el primer lugar en renta per c\u00e1pita desde la mitad del siglo XX hasta la revoluci\u00f3n chavista. A partir de este momento su ca\u00edda ha sido espectacular, en 1975 estaba en primera posici\u00f3n, en 2000 hab\u00eda descendido hasta la sexta, y en 2020 se hab\u00eda derrumbado hasta el lugar decimonoveno, el pen\u00faltimo, teniendo por detr\u00e1s s\u00f3lo el empobrecido Hait\u00ed. Su PIB ha llegado a caer un 75%, es un hecho extraordinario y demuestra c\u00f3mo puede influenciar la pol\u00edtica en el bienestar de un pa\u00eds. Sin incurrir en unas magnitudes tan ins\u00f3litas, Cuba tambi\u00e9n es otro caso de pa\u00eds que ha pasado de cifras del bienestar a situarse entre los \u00faltimos de la cola. Entre finales del siglo XIX y buena parte del XX, Cuba estaba situada en los primeros lugares en renta per c\u00e1pita, concretamente en 1925 era el quinto pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina. Con la revoluci\u00f3n cubana se inicia un descenso que s\u00f3lo en los \u00faltimos a\u00f1os con la reforma econ\u00f3mica y el turismo, le ha permitido una cierta recuperaci\u00f3n, pero a\u00fan as\u00ed Cuba a\u00fan ocupa el puesto decimosexto entre los 20 pa\u00edses considerados. En sentido opuesto, hay que situar Puerto Rico. Sus instituciones, la estabilidad pol\u00edtica, el buen criterio hace que desde 1975 ocupe el segundo lugar entre los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados de Am\u00e9rica Latina y la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. En aquel a\u00f1o por detr\u00e1s de Venezuela, y en las d\u00e9cadas m\u00e1s recientes teniendo s\u00f3lo por delante a Espa\u00f1a. Y para se\u00f1alar un \u00faltimo caso poco citado, hay que nombrar a la Rep\u00fablica Dominicana que en la actualidad ocupa el quinto lugar de este conjunto de estados. A pesar de un pasado relativamente reciente, tumultuoso y sangriento, basta recordar la novela La fiesta del chivo, de Vargas Llosa. La dictadura de Trujillo marc\u00f3 a sangre y fuego este peque\u00f1o pa\u00eds. Pero aun as\u00ed, ha sabido superar esta dif\u00edcil herencia y situarse en un nivel de bienestar considerable en t\u00e9rminos de aquel continente. El contraste es a\u00fan mayor si se tiene presente que la Rep\u00fablica Dominicana comparte la misma isla con el m\u00e1s desafortunado de los pa\u00edses latinoamericanos, como es Hait\u00ed. La frontera se\u00f1ala en este caso de una forma brillante la diferencia entre la capacidad de las sociedades y los pol\u00edticos para dotarse de buenas instituciones y hacerlas funcionar bien. Todas estas referencias sirven para reflexionar sobre el hecho de que el bienestar de Catalu\u00f1a, en descenso, no es man\u00e1 bajado del cielo, sino fruto del acierto y esfuerzo de su sociedad y de los liderazgos, un acierto y un esfuerzo que hoy m\u00e1s bien tienden a se\u00f1alar, seg\u00fan los datos, un lento declive, que si no se detiene, acabar\u00e1 convirtiendo Catalu\u00f1a en un pa\u00eds de pocas posibilidades y oportunidades."}