{"version":"1.0","provider_name":"Converses a Catalunya","provider_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/","title":"Detectan alteraciones en el cerebro de los ni\u00f1os y ni\u00f1as obesos - Converses a Catalunya","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"PxSsD9slMc\"><a href=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/alteraciones-cerebro-ninos-obesos\/\">Detectan alteraciones en el cerebro de los ni\u00f1os y ni\u00f1as obesos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/es\/alteraciones-cerebro-ninos-obesos\/embed\/#?secret=PxSsD9slMc\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abDetectan alteraciones en el cerebro de los ni\u00f1os y ni\u00f1as obesos\u00bb \u2014 Converses a Catalunya\" data-secret=\"PxSsD9slMc\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/conversesacatalunya.cat\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cervell.png","thumbnail_width":614,"thumbnail_height":543,"description":"La obesidad\u00a0se vincula, de forma general, a los malos h\u00e1bitos alimenticios y en la disponibilidad de alimentos altamente cal\u00f3ricos y agradables al paladar.\u00a0Pero un estudio liderado por investigadores de la Unidad de Investigaci\u00f3n en Resonancia Magn\u00e9tica del Servicio de Radiolog\u00eda\u00a0del Hospital del Mar\u00a0y del Instituto de Salud Global de Barcelona (\u00a0ISGlobal ), centro impulsado por la Fundaci\u00f3n \u00abla Caixa\u00bb, acaba de revelar que hay m\u00e1s elementos implicados. En concreto, y gracias a im\u00e1genes obtenidas con resonancia magn\u00e9tica funcional, han visto que hay determinadas zonas del cerebro de los ni\u00f1os obesos que presentan alteraciones si se comparan con ni\u00f1os y ni\u00f1as de la misma edad con peso normal o sobrepeso.\u00a0Los resultados del estudio los publica la revista Cerebral Cortex. \u00abLa obesidad en general y, en particular, la infantil, se enfoca como un mal h\u00e1bito y se se\u00f1ala determinados alimentos como responsables, pero no es del todo as\u00ed\u00bb\u00a0, explica el\u00a0Dr.\u00a0Jes\u00fas Pujol,\u00a0autor del estudio y responsable de la Unidad de Investigaci\u00f3n en Resonancia Magn\u00e9tica.\u00a0El estudio ha permitido detectar \u00abun salto cualitativo en los ni\u00f1os y ni\u00f1as, que va de un mal h\u00e1bito en el caso del sobrepeso, a una &#8216;enfermedad&#8217; cerebral en forma de alteraci\u00f3n funcional cuando el sobrepeso pasa a ser obesidad. Es claramente una obsesi\u00f3n por la comida\u00bb\u00a0, apunta. Un cerebro diferente del de los ni\u00f1os con peso normal y sobrepeso Los investigadores han podido certificar que el cerebro de los ni\u00f1os que padecen obesidad presenta rasgos diferentes respecto a los que tienen peso normal o sobrepeso. Analizando im\u00e1genes del cerebro de 230 criaturas de entre 8 y 12 a\u00f1os (voluntarios del estudio BREATE\u00a0liderado por ISGlobal) con t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis desarrolladas por el equipo del Hospital del Mar, han visto que hay dos zonas que tienen alteraciones y se encuentran hiperexcitadas. Se trata de la corteza orbitofrontal y la am\u00edgdala, los centros que regulan las sensaciones de recompensa y de castigo y su relaci\u00f3n con la parte del cerebro que regula las necesidades b\u00e1sicas, como la comida y las emociones, y la corteza somatosensorial, donde el cerebro representa la imagen de nuestro propio cuerpo.\u00a0Es la primera vez que se hace un estudio de este tipo en menores de edad y se documentan estas alteraciones en ni\u00f1os y ni\u00f1as que padecen obesidad. Los investigadores han podido certificar que el cerebro de los ni\u00f1os que padecen obesidad presenta rasgos diferentes respecto a los que tienen peso normal o sobrepeso Estas alteraciones son iguales a las de las personas que padecen un\u00a0trastorno obsesivo compulsivo y a aquellas que tienen la enfermedad de Prader-Willi, de origen gen\u00e9tico, que produce un trastorno obsesivo y deriva en obesidad.\u00a0\u00abEl ni\u00f1o obeso es un ni\u00f1o que sufre mucho su\u00a0problema y sufre la idea obsesiva acerca de la comida, y la comida no lo tranquiliza, no disfruta, s\u00f3lo le quita la ansiedad de forma parcial\u00bb\u00a0, explica Laura Blanco -Hinojo, investigadora de la Unidad de Investigaci\u00f3n en Resonancia Magn\u00e9tica y firmante del estudio. Es decir, la obsesi\u00f3n por comer invade la mente de la persona, lo que es vivido de forma negativa, con sufrimiento, un hecho que no pasa con los ni\u00f1os con peso normal o sobrepeso. &nbsp; La alteraci\u00f3n del sistema que regula la conducta se puede considerar que llega al nivel de patolog\u00eda cerebral, lo que hay que tener en cuenta a la hora de abordar estos casos. \u00abLa intervenci\u00f3n terap\u00e9utica es totalmente necesaria, no se puede dejar pasar\u00bb\u00a0, explica el psic\u00f3logo Gerard Mart\u00ednez-Vilavella, de la Unidad de Investigaci\u00f3n en Resonancia Magn\u00e9tica del Hospital del Mar y participante en el estudio.\u00a0\u00abEn el sobrepeso hay alteraciones cuantitativas que indican que\u00a0el cerebro funciona diferente, pero en el caso de la obesidad, ya entra en la categor\u00eda del hecho patol\u00f3gico\u00bb\u00a0, a\u00f1ade. &nbsp; &nbsp;"}