<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>Vattimo versus Wojtyla - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="0euoPhKDkP"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/vattimo-versus-wojtyla/"&gt;Vattimo versus Wojtyla&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/vattimo-versus-wojtyla/embed/#?secret=0euoPhKDkP" width="600" height="338" title="&#xAB;Vattimo versus Wojtyla&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="0euoPhKDkP" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
&lt;/script&gt;
</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2020/06/juan-pablo-ii-1.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>646</thumbnail_width><thumbnail_height>290</thumbnail_height><description>En la excelente obra &#xAB;La religi&#xF3;n en tiempos de nihilismo&#xBB; el fil&#xF3;sofo y te&#xF3;logo mallorqu&#xED;n Gabriel Amengual utiliza tres mitos cl&#xE1;sicos para explicar la evoluci&#xF3;n de la humanidad y del sujeto en Occidente en los &#xFA;ltimos siglos. El primero es Prometeo, que encarna la emancipaci&#xF3;n del hombre ante la divinidad, el hombre que se quiere salvar a s&#xED; mismo. Representa los grandes ideales de la modernidad. El proyecto racionalista procedente de la Ilustraci&#xF3;n fue criticado radicalmente por Nietzsche (al cual abominaba tanto como al cristianismo), y se hundi&#xF3; con las grandes cat&#xE1;strofes hist&#xF3;ricas del siglo XX, provocadas por el ate&#xED;smo prometeico: Hitler, Stalin y Mao suman no menos de cien millones de muertos. Estos d&#xED;as hemos podido volver a ver en televisi&#xF3;n los documentales que muestran lo que se encontraron los aliados cuando llegaron a los campos de concentraci&#xF3;n nazis. Prometeo cedi&#xF3; el paso a S&#xED;sifo. En palabras del te&#xF3;logo Olegario Gonz&#xE1;lez de Cardedal: &#xAB;Nietzsche proyect&#xF3; un mundo sin Dios y un hombre sin pr&#xF3;jimo, de los que se deducen una realidad sin origen (verdad) y una historia sin destino (esperanza). El hombre debe asumir el mundo sobre sus hombros, otorg&#xE1;ndole sentido y finalidad. Esta es una tarea sobrehumana que le proporciona dignidad y orgullo en primer t&#xE9;rmino, y pesar y angustia despu&#xE9;s&#x201D;. Por &#xFA;ltimo, Narciso es el mito que refleja nuestro presente. La muerte de Dios de Nietzsche, m&#xE1;s que al Superhombre, ha llevado a un &#xAB;yo m&#xED;nimo&#xBB;, centrado en su vida privada, el bienestar material y el consumo, el cuidado obsesivo del cuerpo y de la salud, y el culto al ego a trav&#xE9;s de las redes sociales. Continuando con Gonz&#xE1;lez de Cardedal: &#xAB;Dios, naturaleza, y hombre est&#xE1;n vinculados de tal manera que si uno de ellos se apaga, los otros dos quedan a oscuras&#xBB;. La filosof&#xED;a moderna evolucion&#xF3; hacia un hombre sin Dios, y esto llev&#xF3; finalmente a la muerte del hombre. Del ate&#xED;smo marxista deriva el antihumanismo de autores como Monod, Foucault o Derrida. El transhumanismo y la cultura de la muerte han penetrado Occidente en fen&#xF3;menos como el invierno demogr&#xE1;fico, el aborto, y ahora la eutanasia. Y la ciencia moderna deriv&#xF3; en un positivismo que ya no trata al mundo como creaci&#xF3;n o el hogar de la humanidad, sino como materia objeto de transformaci&#xF3;n y explotaci&#xF3;n sin l&#xED;mite. El cambio clim&#xE1;tico y la crisis medioambiental son el resultado que hoy amenaza la humanidad. El pasado 18 de mayo se cumplieron cien a&#xF1;os del nacimiento de Karol Wojtyla, el Papa Juan Pablo II. Premoderno para algunos, profeta de los nuevos tiempos y luz al final del t&#xFA;nel para otros. En el ambiente posmoderno del cambio de milenio, Juan Pablo II ya no se confronta con el ate&#xED;smo, sino con el &#xAB;pensamiento d&#xE9;bil&#xBB;, que tiene en Gianni Vattimo su representante m&#xE1;s destacado. Seg&#xFA;n el propio Gonz&#xE1;lez de Cardedal, Vattimo pretende una reducci&#xF3;n tanto de los dogmas como de la moral cristiana, y no s&#xF3;lo en relaci&#xF3;n a Juan Pablo II sino a la ra&#xED;z misma del cristianismo. Defiende una fe reducida y concentrada en la caridad. Llegados a este punto, debemos plantearnos dos grandes cuestiones. Primera, una cosa es que para acoger la revelaci&#xF3;n y el evangelio no sea necesario pasar por Arist&#xF3;teles y por Santo Tom&#xE1;s. Y la otra, pensar que la adhesi&#xF3;n creyente a Dios se pueda dar en un vac&#xED;o de racionalidad y de sentido. Es el hombre entero que piensa y que cree, desde la raz&#xF3;n y desde el coraz&#xF3;n. Son las dos alas de que dispone el ser humano para despegar, la fides y la ratio de Juan Pablo II. Y la segunda cuesti&#xF3;n, m&#xE1;s esencial a&#xFA;n, es si la primac&#xED;a del amor, el valor que genera m&#xE1;s consenso desde todas las &#xF3;pticas cristianas, puede sobrevivir sin el fundamento de la fe y la antropolog&#xED;a cristianas. Si el mandamiento del amor cristiano puede subsistir con una fe light y sin contornos definidos, y con una moral abocada en &#xFA;ltimo t&#xE9;rmino al relativismo y al subjetivismo, signos de identidad de la postmodernidad. Si no hay un criterio objetivo de verdad y de bondad, sino que me las hago a mi medida, si al final mi conciencia no tiene que rendir cuentas a Dios, sino que me juzgo a m&#xED; mismo, acaba siendo muy dif&#xED;cil para la mayor&#xED;a de las personas mantener una vida moral guiada por el amor. Vattimo y la corriente que representa han tenido su peso en el cristianismo de las &#xFA;ltimas d&#xE9;cadas en nuestro pa&#xED;s. Han influido en la fe que se ha transmitido en nuestras parroquias, en nuestras escuelas, en nuestros seminarios. Muchos de nuestros sacerdotes se opusieron abiertamente al magisterio de Juan Pablo II y de Benedicto XVI, pensando que hab&#xED;a que acercarse o compartir la corriente de pensamiento dominante en nuestra sociedad. Despu&#xE9;s Francisco, talantes aparte, ha defendido lo mismo que sus dos predecesores. El resultado lo tenemos hoy sobre la mesa. Por un lado, el grueso de nuestra cultura sigue caminando de espaldas al cristianismo. Por el otro, la Iglesia sufre hoy en nuestro pa&#xED;s la crisis m&#xE1;s grave de su historia milenaria. Los brotes verdes, los signos de esperanza, las nuevas vocaciones que han de permitir la continuidad de la Iglesia, provienen no de las corrientes que han propuesto una fe m&#xED;nima y al gusto del consumidor, sino sobre todo de los movimientos laicales que, desde su particular y renovado carisma, han sabido conservar y transmitir la plenitud del mensaje cristiano. S&#xF3;lo una fe arraigada en su origen y orientada a su destino, puede iluminar la humanidad en tiempos de penumbra. El pueblo de Dios superar&#xE1; su actual traves&#xED;a del desierto guiado por unos pastores inspirados por el Esp&#xED;ritu Santo y no por las modas del mundo. Publicado en el Diari de Girona, el 1 de junio de 2020</description></oembed>
