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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>La Okupaci&#xF3;n gubernamental - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="rqI6uKGWEF"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/okupacion-gubernamental/"&gt;La Okupaci&#xF3;n gubernamental&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/okupacion-gubernamental/embed/#?secret=rqI6uKGWEF" width="600" height="338" title="&#xAB;La Okupaci&#xF3;n gubernamental&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="rqI6uKGWEF" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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Todo esto es tan evidente no hay ning&#xFA;n discurso pol&#xED;tico que discrepe de las afirmaciones que acabamos de formular. A pesar de ello Espa&#xF1;a es uno de los pa&#xED;ses de Europa que menos recursos p&#xFA;blicos dedica a construir viviendas que est&#xE9;n al alcance del conjunto de la poblaci&#xF3;n, viviendas sociales, tanto si son de propiedad como de alquiler. Y no ser&#xE1; por falta de agentes p&#xFA;blicos: en primer lugar el Gobierno del Estado, los gobiernos auton&#xF3;micos, los grandes ayuntamientos, incluso las diputaciones y otras instancias locales fruto de la mancomunidad. Pero todo esto ha servido de muy poco a la vista de los resultados. Unidas Podemos y sus confluencias locales hicieron de esta cuesti&#xF3;n una gran bandera. Es el caso, elevado a ejemplo paradigm&#xE1;tico, de la alcaldesa de Barcelona Ada Colau, que gan&#xF3; su notoriedad precisamente en la lucha contra los desahucios. Pero su resultado pr&#xE1;ctico nada tiene que ver con el imperativo que exhibi&#xF3; en otros tiempos. Despu&#xE9;s de 6 a&#xF1;os en el Ayuntamiento, que no son precisamente 4 d&#xED;as, su rendimiento de cuentas es muy pobre y sigue basado en lo que llegar&#xE1; a hacer y no en lo que ha hecho. Todo ello a pesar de contar con recursos, dado que el Ayuntamiento de Barcelona pose&#xED;a unas finanzas saneadas hasta su llegada, y instrumentos no solo de &#xE1;mbito local, sino tambi&#xE9;n metropolitano, para actuar. Y qu&#xE9; decir de la Generalitat de Catalu&#xF1;a, su balance todav&#xED;a es m&#xE1;s pobre. Y esto se produce en una autonom&#xED;a donde la izquierda es ampliamente hegem&#xF3;nica, tanto que electoralmente el centro y la derecha son residuales. Pero el problema de la vivienda no est&#xE1; entre sus prioridades. Esta situaci&#xF3;nno es una exclusiva de Catalu&#xF1;a, pero si es uno de lugares donde los ciudadanos pagan m&#xE1;s cara la contrapartida: las okupaciones. El papel del Gobierno progresista de Espa&#xF1;a es en este &#xE1;mbito lamentable. No ha hecho absolutamente nada en esta materia para incentivar el desarrollo de la vivienda en comunidades aut&#xF3;nomas y municipios, y ello a pesar de disponer de la SAREB, La Sociedad de Gesti&#xF3;n de Activos Procedentes de la Reestructuraci&#xF3;n Bancaria, el llamado&#x201D; banco malo&#x201D;, que concentra gran parte del patrimonio inmobiliario de las cajas de ahorros que quebraron, y que lo convierte en uno de los principales tenedores inmobiliarios de Espa&#xF1;a. Pierde dinero p&#xFA;blico a espuertas, pero el Gobierno nunca lo ha tocado a fondo para contribuir a la respuesta de la falta de viviendas. Puestos a perder dinero que al menos tenga una rentabilidad social. Este grave d&#xE9;ficit social ha dado lugar a un conflicto y abuso social: la ocupaci&#xF3;n de viviendas como actividad sistem&#xE1;tica, que tiene su causa principal en aquella carencia, pero en la que inciden m&#xE1;s factores decisivos. Uno es la inepcia de los administraciones p&#xFA;blicas, otro la deficiencia de la justicia en un doble plano, el de la legislaci&#xF3;n aplicable y &#xA0;el de la diligencia en tramitar los casos de ocupaci&#xF3;n que se producen. Pero es el tercero de todos ellos, en un determinado sentido, el m&#xE1;s grave, porque constituye un abuso de los propios gobernantes hacia los gobernados. Se trata de la actitud de parte de las administraciones p&#xFA;blicas, empezando por el propio gobierno S&#xE1;nchez, y muy evidente en el caso de Catalu&#xF1;a, y todav&#xED;a m&#xE1;s en el de Barcelona, actuando como c&#xF3;mplices o colaboradores necesarios por acci&#xF3;n u omisi&#xF3;n de las okupaciones. El resultado final es que se han generalizado organizaciones, entre la delincuencia y la ideolog&#xED;a, que ocupan pisos habitados, con el consiguiente trauma para los afectados, a los que despu&#xE9;s chantajean solicitando dinero para abandonar aquel hogar. En otros casos, viviendas moment&#xE1;neamente vac&#xED;as los okupas profesionales las alquilan despu&#xE9;s a otras personas, ejerciendo unos derechos que no tienen. Este problema de la okupaci&#xF3;n en el &#xE1;rea central de la ciudad Barcelona &#xA0;ha dado pie a un maligna combinaci&#xF3;n con el consumo y tr&#xE1;fico de drogas Pero &#xBF;por qu&#xE9; sucede esto? la respuesta es muy evidente: porque estas administraciones p&#xFA;blicas, cuyos actuales responsables utilizaron la vivienda como bandera, lo que hacen ahora es resolver un problema p&#xFA;blico de falta de vivienda que ellos no saben abordar ni encauzar, a base de traspasar su coste a los ciudadanos, a la propiedad privada. Pero no la de los grandes grupos, que no parecen tener una especial queja, sino la de las&#xA0; personas que ven ocupada su residencia, &#xA0;su segunda vivienda o el piso vac&#xED;o que ten&#xED;an para alquilar; es decir, personas como la inmensa mayor&#xED;a de nosotros. Este progresismo de cart&#xF3;n piedra descarga una vez m&#xE1;s, sobre los ciudadanos y sus familias, su incapacidad para resolver problemas sociales reales.</description></oembed>
