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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>La vida como proyecto pol&#xED;tico - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="xUSKLywdyf"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/la-vida-como-proyecto-politico/"&gt;La vida como proyecto pol&#xED;tico&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/la-vida-como-proyecto-politico/embed/#?secret=xUSKLywdyf" width="600" height="338" title="&#xAB;La vida como proyecto pol&#xED;tico&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="xUSKLywdyf" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2021/05/projecte-politic.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>550</thumbnail_width><thumbnail_height>366</thumbnail_height><description>Publicado en La Vanguardia el 3-5-2021 Nuestras graves crisis pol&#xED;ticas tienen dif&#xED;cil resoluci&#xF3;n mientras los diagn&#xF3;sticos partan de las mismas ideas causantes del desastre. Hoy vivimos bajo la losa de la crisis de los partidos, de las instituciones y del propio concepto y confianza en la pol&#xED;tica. Nos da&#xF1;a terriblemente la partitocracia y el abandono del bien com&#xFA;n, la demagogia, la burocracia de la despersonalizaci&#xF3;n, el poder irresponsable, la corrupci&#xF3;n, la ideolog&#xED;a de la cancelaci&#xF3;n y exclusi&#xF3;n pol&#xED;tica, y la desvinculaci&#xF3;n de las elites. Ante esta realidad, &#xBF;se puede esperar que sean los propios enfermos, los partidos en liza, quienes nos sanar&#xE1;n? Solo hace falta ver el estado en que han quedado quienes deb&#xED;an redimirnos en su novedad, Podemos y Ciudadanos. Pero entonces &#xBF;c&#xF3;mo resolvemos el maldito embrollo? La respuesta grande, profunda, es: mediante una alternativa moral y cultural a construir festina lente, &#x201C;apres&#xFA;rate lentamente&#x201D;. Pero debemos edificarla simult&#xE1;neamente a la respuesta pol&#xED;tica a corto plazo, siempre incompleta pero necesaria por vital. La respuesta que combata los males de las ideolog&#xED;as pol&#xED;ticas de la desvinculaci&#xF3;n. Y esta solo puede ser la pol&#xED;tica de la realidad, que nos dice que la gran cuesti&#xF3;n en juego es la vida, sus condiciones, su dignidad y libertad. Si esta exigencia sobre la vida se situara como horizonte de sentido, como telos dela pol&#xED;tica, todo cambiar&#xED;a a mejor, porque la acci&#xF3;n de gobierno se organizar&#xED;a y jerarquizar&#xED;a a partir de las necesidades fundamentales de los ciudadanos, hasta fructificar en el reconocimiento efectivo de la dignidad de todas las personas, y la construcci&#xF3;n de las condiciones que rigen la libertad real. Pero basta de teor&#xED;a. Hay que concretarlo: fij&#xE9;monos en Barcelona. Existe una extensa zona de la ciudad donde la mortalidad es mucho mayor por la influencia de causas socioecon&#xF3;micas y culturales. Se trata de un extenso espacio que se extiende desde el l&#xED;mite de la Zona Franca y la Marina del Prat Vermell, hacia el Poble Sec, el Raval hasta alcanzar el parque de la Ciutadella y la Barceloneta. Otra gran zona se encuentra en los barrios lim&#xED;trofes del Bes&#xF2;s, la Pau, el Maresme,y asciende hacia el norte a trav&#xE9;s de Bar&#xF3; de Viver, parte de Trinitat Vella, Trinitat Nova, Torre Bar&#xF3;, Ciutat Meridiana, Roquetes, Vallbona, Canyelles, el Verdum; en definitiva, una gran parte de Nou Barris, junto con los enclaves del Carmel y la Teixonera. En estos territorios como causas vinculadas al exceso de mortalidad aparecen patolog&#xED;as conectadas con factores sociales, econ&#xF3;micos y culturales. Unas m&#xE1;s espec&#xED;ficas de los hombres, como el sida, sobre todo en el pasado, la EPOC y el suicidio, estas tres sobre todo en hombres. Otras comunes a ambos sexos, como la cirrosis, el c&#xE1;ncer de est&#xF3;mago y la diabetes. No es una fatalidad que sea as&#xED;. Lo observamos compar&#xE1;ndolo con los barrios donde las condiciones materiales y culturales son mejores. En ellos, aquellas patolog&#xED;as est&#xE1;n mucho menos presentes, la mortalidad es menor, y est&#xE1; relacionada mayoritariamente con enfermedades propias del envejecimiento. Ser&#xED;a un error traducir estas consideraciones circunscribi&#xE9;ndolas solo a la pol&#xED;tica sanitaria. Porque adem&#xE1;s de ella, abarcan todo el amplio espectro de la salud p&#xFA;blica, junto con la mayor&#xED;a de las amplias competencias municipales que tiene Barcelona, fruto de la Carta Municipal. Se trata de pol&#xED;ticas ambientales, laborales, familiares, culturales y educativas, de seguridad, vivienda; de las relacionadas con la actividad econ&#xF3;mica, la renta disponible de las familias, la cultura, la movilidad, los servicios sociales, el papel de la escuela y no solo en relaci&#xF3;n con los alumnos, que es su tarea principal. De manera especial la vida comunitaria, en particular en sus misiones de acompa&#xF1;amiento y acogida, as&#xED; como la formaci&#xF3;n del capital social. Barcelona posee los medios necesarios, aunque subutilizados, para mejorar sustancialmente la vida de sus ciudadanos y ofrecer un modelo virtuoso hacia Catalunya, Espa&#xF1;a y Europa. El cap i casal puede ser un buen ejemplo de la nueva pol&#xED;tica del siglo XXI, la de la vida como proyecto pol&#xED;tico, a partir del principio de que toda vida importa. Y esto significa cambios de perspectiva muy amplios. Por ejemplo, que la inclusi&#xF3;n social verdadera no consiste en ondear la bandera LGTBI, ni llevarla en la mascarilla como alardea Ada Colau, sino que se trata de que sea efectiva en el espacio p&#xFA;blico, y en las ayudas econ&#xF3;micas y sociales a los hogares, a los ancianos, los invidentes, los sordos, los autistas, y en general a las personas dependientes de toda condici&#xF3;n. Una ciudad inclusiva para las mujeres gestantes, los ni&#xF1;os peque&#xF1;os y sus familias, para quienes sufren de la vida en la calle. Y significa, evidentemente, enmendar ese tr&#xE1;gico pecado municipal de haberse puesto de perfil ante la pandemia, en lugar de involucrarse a fondo usando las competencias que posee el Ayuntamiento.</description></oembed>
