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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>La guerra cultural - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="AbV7DarXCf"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/la-guerra-cultural/"&gt;La guerra cultural&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/la-guerra-cultural/embed/#?secret=AbV7DarXCf" width="600" height="338" title="&#xAB;La guerra cultural&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="AbV7DarXCf" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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Como ganar la guerra cultural (Ediciones Cristiandad), del fil&#xF3;sofo cat&#xF3;lico norteamericano Peter Kreeft, propone, de forma contundente, ir&#xF3;nica y provocadora, una hoja de ruta a seguir a la parte que hasta ahora ha adoptado una posici&#xF3;n pasiva en este conflicto. La presente &#x201C;guerra cultural&#xBB; se inicia en los a&#xF1;os 60 del siglo pasado, cuando coinciden dos fen&#xF3;menos globales de tendencia opuesta. Por una parte, el Concilio Vaticano II dio un enfoque claramente personalista al matrimonio, situando su centro en &#xAB;la &#xED;ntima comunidad conyugal de vida y amor&#xBB; (Gaudium et spes 48). La enc&#xED;clica Humanae Vitae de Pablo VI, en su punto 9, desarrolla las bases conciliares y define el amor conyugal como plenamente humano, sensible y espiritual al mismo tiempo, que no se puede reducir a una simple relaci&#xF3;n instintiva ni de sentimiento. Es un amor total, fecundo, fiel y exclusivo hasta la muerte. Por otra parte, la revoluci&#xF3;n sexual es una enmienda a la totalidad de esta comprensi&#xF3;n cat&#xF3;lica del amor y la sexualidad. Aquella se fundamenta en el nihilismo de Freud (para quien el amor es un fen&#xF3;meno instintivo y fisiol&#xF3;gico sublimado), y en el nuevo feminismo de Simone de Beauvoir, seg&#xFA;n la cual no hay una naturaleza o identidad masculina y femenina, sino que todo responde a una construcci&#xF3;n cultural. De Beauvoir representa una ruptura con el feminismo anterior, si tenemos en cuenta que muchas de las principales feministas del siglo XIX y primera mitad del siglo XX eran cristianas, como las estadounidenses Frances Willard y Elizabeth Cady Stanton, la francesa Marie Maugeret, o las espa&#xF1;olas Concepci&#xF3;n Arenal y Mar&#xED;a de Echarri. Dos d&#xE9;cadas m&#xE1;s tarde, con el hundimiento del mundo comunista, el feminismo radical y el nuevo movimiento LGTBI, asumen la dial&#xE9;ctica marxista y la aplican a sus respectivos objetivos. De aqu&#xED; sale la llamada ideolog&#xED;a de g&#xE9;nero, que en las &#xFA;ltimas tres d&#xE9;cadas ha conseguido la hegemon&#xED;a cultural y pol&#xED;tica en la mayor parte de pa&#xED;ses occidentales. La &#xFA;nica respuesta global a esta nueva antropolog&#xED;a dominante la ha dado la Iglesia cat&#xF3;lica. Los cuatro &#xFA;ltimos Papas, muy conscientes del desaf&#xED;o existente, han dado respuestas doctrinales a la altura del mismo: la prof&#xE9;tica enc&#xED;clica Humanae Vitae de Pablo VI, las 129 catequesis sobre el amor humano de Juan Pablo II, la clarividencia del pensamiento de Benedicto XVI y su di&#xE1;logo con la postmodernidad. El Papa Francisco ha dado continuidad a los anteriores, con un lenguaje m&#xE1;s sencillo y cercano a la sensibilidad actual en Amoris laetitia. Los cuatro han defendido una antropolog&#xED;a y una moral sobre el amor y la sexualidad que, m&#xE1;s all&#xE1; del &#xE1;mbito cat&#xF3;lico, representa la ley natural y el sentido com&#xFA;n; y que, frente al imperio del deseo, responde a las aut&#xE9;nticas necesidades de la persona, la familia y la sociedad. Pero, en general, el mundo cat&#xF3;lico del &#xFA;ltimo medio siglo no ha sido capaz de responder a la guerra cultural, por varias razones: la formaci&#xF3;n cristiana sencilla de las anteriores generaciones dif&#xED;cilmente pod&#xED;a resistir la avalancha de nuevas corrientes de pensamiento, modos y cambios de costumbres de vida; el dilema se ha venido planteando, tendenciosamente, entre una moral cat&#xF3;lica anticuada y represiva, y las nuevas corrientes abiertas y liberadoras; no hubo en el post-concilio, y no hay a&#xFA;n ahora, una respuesta general de sacerdotes, de maestros, de madres y padres cristianos, todos bien formados en el magisterio de los Papas que hemos mencionado, y firmemente convencidos de la necesidad de transmitirlo a las nuevas generaciones. El complejo de inferioridad cultural cat&#xF3;lico ha sido h&#xE1;bilmente explotado por sus adversarios ideol&#xF3;gicos. De una forma similar, los casos de pederastia en la Iglesia han utilizado medi&#xE1;ticamente para presentar el celibato como antinatural, extender una culpabilidad difusa a todos los sacerdotes, y desautorizar de la jerarqu&#xED;a cat&#xF3;lica. En este contexto, la cuesti&#xF3;n es si la categor&#xED;a de &#xAB;guerra cultural&#xBB; debe ser asumida por los que no han provocado este conflicto. Hoy, muchos cristianos, con una fe que se conforma con ser &#xAB;razonable&#xBB; seg&#xFA;n el nuevo marco mental, secularizada, acomodada y tibia, prefieren eludir la contradicci&#xF3;n entre el mensaje cristiano y la ideolog&#xED;a de g&#xE9;nero. Pero, como se&#xF1;ala Peter Kreeft, la lucha espiritual ha estado siempre presente en las Sagradas Escrituras, y en la vida y escritos de los santos. Jes&#xFA;s es signo de contradicci&#xF3;n y la fe lleva a confrontarse con el mundo. Sufrir persecuci&#xF3;n, de una forma u otra, es inherente a la vida cristiana. Tanto los cristianos, como los que confiesan otras religiones y, en un sentido m&#xE1;s amplio, todos los que no comparten la ideolog&#xED;a dominante, deben tener presente que esta guerra cultural no la han iniciado ellos. Desde hace cuatro d&#xE9;cadas, la iniciativa la llevan, con un dirigismo ideol&#xF3;gico y pol&#xED;tico cada vez m&#xE1;s agobiante, los promotores de la perspectiva de g&#xE9;nero, con la colaboraci&#xF3;n de quienes ya les va bien la laxitud moral de la sociedad para alcanzar sus objetivos pol&#xED;ticos y econ&#xF3;micos. Quien quiera entender bien c&#xF3;mo act&#xFA;an los estrategas que impulsan la guerra cultural que lea el libro de Peter Kreeft, y el art&#xED;culo C&#xF3;mo se Hace la reingenier&#xED;a social de un pa&#xED;s, de Fray Nelson, publicado en el diario Expansi&#xF3;n. Publicado en el Diari de Girona el 13 de julio de 2020</description></oembed>
