<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>Cuando la inversi&#xF3;n en bolsa se convierte en un juego peligroso - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="0hoMGvAcRp"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/inversion-bolsa-convierte-juego/"&gt;Cuando la inversi&#xF3;n en bolsa se convierte en un juego peligroso&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/inversion-bolsa-convierte-juego/embed/#?secret=0hoMGvAcRp" width="600" height="338" title="&#xAB;Cuando la inversi&#xF3;n en bolsa se convierte en un juego peligroso&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="0hoMGvAcRp" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
&lt;/script&gt;
</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2021/04/wallstreetbets-logo.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>770</thumbnail_width><thumbnail_height>420</thumbnail_height><description>Seg&#xFA;n la autoridad de regulaci&#xF3;n de los mercados financieros de Reino Unido, 4 de cada 10 j&#xF3;venes no entienden los riesgos que implican las inversiones que prometen elevados rendimientos. La epidemia del coronavirus ha resultado un boom de las inversiones en bolsa de particulares. Estos inversores novatos invierten frecuentemente porque no han podido gastar el dinero que habitualmente dedican a actividades interrumpidas por las restricciones debidas a la epidemia. Tambi&#xE9;n hay qui&#xE9;n lo hace por puro aburrimiento en casa, o incluso por desesperaci&#xF3;n. En cualquier caso, la pandemia ha supuesto una reducci&#xF3;n dr&#xE1;stica de la oferta laboral. Adem&#xE1;s, los precios de la vivienda son para muchos, sobretodo los j&#xF3;venes, inasumibles. Jugar a largo plazo no tiene sentido para ellos. Es efectivamente m&#xE1;s dif&#xED;cil que nunca iniciar un proyecto profesional o familiar. Por otro lado, los mercados financieros est&#xE1;n en m&#xE1;ximos hist&#xF3;ricos, y muchas barreras que imped&#xED;an invertir a los peque&#xF1;os inversores han saltado en la era de internet y de la apps. Todos estos factores han hecho que el n&#xFA;mero de inversores en bolsa particulares haya crecido un 15% en un pa&#xED;s como el Reino Unido. Lo que m&#xE1;s preocupa de este fen&#xF3;meno es que los nuevos inversores son en su mayor&#xED;a novatos atra&#xED;dos por las inversiones de mayor riesgo, seg&#xFA;n las autoridades financieras inglesas. Estos inversores est&#xE1;n inspirados por una nueva generaci&#xF3;n de brokers que han hecho fortuna a trav&#xE9;s de internet. &#xC9;stos se sirven de las redes sociales para llamar la atenci&#xF3;n y promover su particular estilo de invertir, que se convierte en muchos casos en una actividad cotidiana. Se trata de un fen&#xF3;meno que en los pa&#xED;ses anglosajones se define ya como la &#x201C;gamificaci&#xF3;n de las finanzas&#x201D; (del ingl&#xE9;s game, juego). Los beneficios, y sobre todo, los peligros de esta forma de invertir se pusieron de manifiesto con el caso de GameStop hace unos meses. Las acciones de esta cadena de tiendas de videojuegos estadounidense subieron vertiginosamente durante un corto espacio de tiempo, cosa que permiti&#xF3; a los pocos que hab&#xED;an comprado los primeros venderlas a un precio escandalosamente superior. Pero para muchos otros supuso una ruinosa inversi&#xF3;n cuando la burbuja pinch&#xF3; y el precio se deshinch&#xF3; todav&#xED;a m&#xE1;s deprisa de c&#xF3;mo hab&#xED;a subido. Las autoridades regulativas financieras est&#xE1;n preocupadas por los efectos nocivos que conlleva este nuevo modelo de inversi&#xF3;n para gente sin los conocimientos (ni la estabilidad financiera personal) necesarios. En efecto, invertir nunca hab&#xED;a costado tan poco. Un smartphone con conexi&#xF3;n a internet y una cuenta corriente bastan. Adem&#xE1;s, nunca hab&#xED;a habido tanta presi&#xF3;n ambiental: las principales plataformas de internet, como Google, Youtube o Facebook est&#xE1;n plagadas de anuncios que incitan a invertir, y lo presentan como la mejor forma de ganar dinero f&#xE1;cil. En muchos casos, esta publicidad es fraudulenta o conlleva elevados riesgos.</description></oembed>
