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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>Inmigraci&#xF3;n, la crisis insuperada de Europa - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="f9me48a4sT"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/inmigracion-la-crisis/"&gt;Inmigraci&#xF3;n, la crisis insuperada de Europa&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/inmigracion-la-crisis/embed/#?secret=f9me48a4sT" width="600" height="338" title="&#xAB;Inmigraci&#xF3;n, la crisis insuperada de Europa&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="f9me48a4sT" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2021/05/inmigracion-europa.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>1024</thumbnail_width><thumbnail_height>658</thumbnail_height><description>Europa no ha conseguido dar una respuesta unida y coherente a la inmigraci&#xF3;n provocada por el&#xA0;shock del 2015, con la llegada masiva de inmigrantes a causa de la guerra civil siria, y m&#xE1;s all&#xE1; de ella, por la pobreza e inestabilidad de Oriente Pr&#xF3;ximo, El progresismo tiende a tranquilizar su conciencia se&#xF1;alando a Hungr&#xED;a y Polonia (que por cierto tiene una proporci&#xF3;n nada peque&#xF1;a de poblaci&#xF3;n inmigrada), olvid&#xE1;ndose de las pr&#xE1;cticas francesas y sobre todo danesas. Solo hace falta ver el comportamiento real de S&#xE1;nchez con la inmigraci&#xF3;n concentrada en Canarias, o la falta de una respuesta social adecuada para los Menas, para constatar que el abordaje de la inmigraci&#xF3;n conduce siempre a lo mismo: rechazo, o malas condiciones de acogida para los que pasan el filtro. Parece como si el problema solo pudiera moverse entre la hipocres&#xED;a progresista o alimento del populismo. De lo que carecemos es de verdad, realidad y reflexi&#xF3;n. Dos discursos, un mismo resultado En el fondo de aquellas dos concepciones antag&#xF3;nicas en su planteamiento, y no tan distintas en cuanto a sus resultados reales, late una cuesti&#xF3;n que no ha aflorado en la medida suficiente: &#xBF;Es la inmigraci&#xF3;n masiva la soluci&#xF3;n a la negaci&#xF3;n de tener hijos de buena parte de Europa, cuesti&#xF3;n en la que Espa&#xF1;a ocupa un papel destacado? La opini&#xF3;n progresista, de una parte, de la tecnocracia, y com&#xFA;n en las &#xE9;lites, es afirmativa. Es una respuesta sencilla para una realidad compleja: dado que no tenemos hijos, sustituy&#xE1;moslos por los hijos de otras culturas y formaci&#xF3;n, y adem&#xE1;s hag&#xE1;moslo a gran escala. Necesitamos gente que trabaje, que cotice a la Seguridad Social, y que cuide a nuestros mayores, porque nosotros ya no nos bastamos, y tambi&#xE9;n -pero esto ya se dice menos- nos conviene mano de obra barata. Y como una parte creciente de la poblaci&#xF3;n no quiere hijos o los quiere en escasa medida, y como en el caso espa&#xF1;ol los que s&#xED; los desean se ven impedidos o limitados por pol&#xED;ticas p&#xFA;blicas disuasivas, cuando no contrarias, la inmigraci&#xF3;n resulta deseable y la natalidad no. Adem&#xE1;s, nos aporta una sociedad multicultural y diversa. &#xBF;Pero estamos seguros de que esto es as&#xED;, de que este discurso responde a la realidad de las cosas, o es una ficci&#xF3;n, acaso un enga&#xF1;o interesado? Veamos. En primer lugar, nuestro problema es crear ocupaci&#xF3;n en un escenario cada vez menos propicio para el primer trabajo, y niveles de formaci&#xF3;n bajos, excepto en el &#xE1;mbito de los cuidadores de personas dependientes. Por otra parte, la idea de que cada hijo de menos, con su correspondiente capital social y capital humano, puede sustituirse por un inmigrante es un error colosal. Espa&#xF1;a no es Estados Unidos ni Alemania. La inmigraci&#xF3;n que viene aqu&#xED; no est&#xE1; especialmente cualificada, porque los que poseen esta condici&#xF3;n buscan otros horizontes. Es l&#xF3;gico que as&#xED; sea. No podemos pretender que tengamos inmigrantes de alta calificaci&#xF3;n, con una estructura econ&#xF3;mica dominada por el turismo, la construcci&#xF3;n y los servicios extensivos en mano de obra, en la que las empresas de elevada productividad est&#xE1;n escasamente representadas, Pero no se acaba aqu&#xED; la cuesti&#xF3;n. El problema es tambi&#xE9;n cultural e ideol&#xF3;gico, porque no solo de pan vive el hombre. Como se&#xF1;ala Ross Douthat en&#xA0;La Sociedad Decadente, el entusiasmo progresista y tecnocr&#xE1;tico por la inmigraci&#xF3;n va acompa&#xF1;ado de una concepci&#xF3;n postfamiliar, que en la pr&#xE1;ctica se convierte en abiertamente anti. Se rechaza la importancia de la familia y de la descendencia, y esto, en Espa&#xF1;a ha conducido a pol&#xED;ticas que, de manera directa o colateral, la da&#xF1;an y con ella a la natalidad. Este sesgo, una poblaci&#xF3;n que envejece sin sustituci&#xF3;n suficiente y la inmigraci&#xF3;n, genera un conflicto porque agrava la sensaci&#xF3;n de p&#xE9;rdida de lo que es propio. En esta percepci&#xF3;n, la rebeli&#xF3;n est&#xE1; solo a un paso, y esto es lo que sucede en Europa y Estados Unidos con el florecimiento de los partidos y corrientes pol&#xED;ticas que explotan este malestar. Necesitamos m&#xE1;s familias y m&#xE1;s descendencia Douthat sostiene que, si las generaciones anteriores hubieran tenido un hijo m&#xE1;s en cada familia, hoy la econom&#xED;a ser&#xED;a m&#xE1;s robusta, la perspectiva de crecimiento mejor y la desigualdad menor. Existir&#xED;a una comunidad fuerte en torno a su ancianidad, y un v&#xED;nculo, tambi&#xE9;n fuerte, con el futuro. En este contexto, Occidente necesitar&#xED;a menos inmigrantes, pero le resultar&#xED;a m&#xE1;s f&#xE1;cil abrirles la puerta y lo har&#xED;a en mejores condiciones. Existe adem&#xE1;s un choque cultural objetivo, que no se resuelve solo con buena voluntad. Sobre todo, con quienes proceden de culturas isl&#xE1;micas. No hay cuesti&#xF3;n: un inmigrante, sea cual sea su cultura, es id&#xE9;ntico en dignidad a cualquier ciudadano espa&#xF1;ol, pero esta afirmaci&#xF3;n que comporta derechos, no evita la fricci&#xF3;n cultural sobre todo cuando no existen las condiciones sociales adecuadas. El choque cultural lo sufren las personas de menores ingresos que conviven con ellos en los barrios donde se concentran los reci&#xE9;n llegados. No son las &#xE9;lites pol&#xED;ticas, culturales y econ&#xF3;micas, quienes lo experimentan, y esto explica por qu&#xE9; el sustituto de la antigua hegemon&#xED;a comunista en muchas barriadas de Europa sea la extrema derecha. No es la &#xFA;nica explicaci&#xF3;n, pero forma parte de ella. La idea de ayudar abriendo las puertas a la inmigraci&#xF3;n, incluso solo en las magnitudes alcanzadas hasta el 2019, no es evidente que conduzca al bien de los reci&#xE9;n llegados, porque los situamos autom&#xE1;ticamente en condiciones de vida penosas de dif&#xED;cil superaci&#xF3;n. Al mismo tiempo, su multiplicaci&#xF3;n en las actuales condiciones tiende a crear conflictos que, sobre todo, se har&#xE1;n sentir en la segunda generaci&#xF3;n musulmana, y en los actuales reci&#xE9;n llegados m&#xE1;s j&#xF3;venes. Su empoderamiento, que impulsa la izquierda sin aportar los medios necesarios para que resulte real, es una fuente de frustraci&#xF3;n, y alimenta conflictos futuros. Solo podemos afrontar bien la inmigraci&#xF3;n, si revitalizamos nuestras familias, si asumimos una descendencia m&#xE1;s numerosa como un bien&#x2026; y si nuestros gobiernos emprenden de una vez para siempre, una vigorosa pol&#xED;tica en beneficio de la familia. Es decir, si disponemos de gobiernos que hagan lo contrario...</description></oembed>
