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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>Feminismo - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="N1JoqfwTpV"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/feminismo/"&gt;Feminismo&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/feminismo/embed/#?secret=N1JoqfwTpV" width="600" height="338" title="&#xAB;Feminismo&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="N1JoqfwTpV" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
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La catedr&#xE1;tica em&#xE9;rita de sociolog&#xED;a confes&#xF3; su sorpresa por el caso de una conocida suya, una mujer culta y moderna en edad de ser abuela, que se derrumb&#xF3; al descubrir que su compa&#xF1;ero sentimental ten&#xED;a una amante. Y prescribi&#xF3; su remedio: debemos superar el enga&#xF1;o del amor. La inconsistencia de este tipo de feminismo radica en que ignora o contradice los deseos m&#xE1;s profundos de la mayor&#xED;a de las mujeres, de la mayor&#xED;a de seres humanos, como es ser amado incondicionalmente por otra persona (no s&#xF3;lo mientras despierto en ella el deseo), y poder tener hijos y educarlos en un entorno familiar estable y arm&#xF3;nico. El feminismo radical se sustenta, por un lado, en una antropolog&#xED;a que entiende el cuerpo humano como algo puramente material que podemos modelar seg&#xFA;n nuestros deseos. Como si nuestra naturaleza corporal no nos estableciera normas que debemos respetar. Como si naci&#xE9;ramos sin esencia, y nuestra vida partiera de una p&#xE1;gina en blanco que se puede escribir y reescribir seg&#xFA;n nuestro puro arbitrio. Y por otro, en el conflicto permanente entre hombres y mujeres, que dificulta hasta el extremo la convivencia familiar. Unos d&#xED;as m&#xE1;s tarde de escuchar a Subirats, visit&#xE9; en el Centre de Cultura Contempor&#xE0;nia de Barcelona (CCCB) la exposici&#xF3;n &#xAB;Feminismos&#xBB;, una recopilaci&#xF3;n extensa de obras de t&#xE9;cnicas variadas propias del arte de los 70 (fotograf&#xED;a, v&#xED;deo, performance, happenings &#x2026;). Seg&#xFA;n el guion de la propia exposici&#xF3;n, las diversas autoras &#xAB;van deconstruyendo los condicionantes culturales y represivos de la &#xE9;poca, as&#xED; como los mecanismos y automatismos de la opresi&#xF3;n a las mujeres&#xBB;. Tienen en com&#xFA;n el rechazo a los &#xAB;roles unidimensionales que se hab&#xED;an asignado a las mujeres: madre, ama de casa y esposa&#xBB;. La segunda parte de la exposici&#xF3;n lleva por t&#xED;tulo &#xAB;Coreograf&#xED;as del g&#xE9;nero&#xBB;. La idea central de esta es mostrar c&#xF3;mo la mayor&#xED;a de los feminismos del siglo XXI ponen en cuesti&#xF3;n la diferencia esencial entre hombre y mujer: &#xAB;Ser mujer no es natural: Deconstrucci&#xF3;n del binarismo de g&#xE9;nero&#xBB;. Y hacer visibles las personas fuera de la norma, y &#x200B;&#x200B;valorar como posibilidades enriquecedoras todo lo que hab&#xED;a quedado relegado a los m&#xE1;rgenes, lo extra&#xF1;o, en ingl&#xE9;s queer. A la salida del CCCB, empiezo a andar calle Montalegre arriba. Entro en el siguiente portal que se abre a mano izquierda. En el centro del patio Manning, la antigua casa de Caridad, est&#xE1; la escultura de una monja que acoge y protege dos ni&#xF1;os. Pienso en las muchas mujeres que han encontrado el sentido de su vida en el amor y servicio a los pobres y necesitados, en el gran progreso en los &#xE1;mbitos de la ayuda social y de la educaci&#xF3;n que llevaron a cabo las miles de religiosas de las congregaciones surgidas en la Catalu&#xF1;a del siglo XIX. Pienso en mujeres j&#xF3;venes que conozco que hoy, en nuestro pa&#xED;s hipersecularizado, vuelven a optar por la vida religiosa, buscando una plenitud de sentido para sus vidas, que no encuentran en nuestro mundo. Salgo del patio Manning, sigo caminando y al poco veo un grupo de mujeres magreb&#xED;es que charlan alegremente, acompa&#xF1;ando a sus hijos de regreso de la escuela. Pienso en las generaciones de mujeres que se han entregado a la educaci&#xF3;n de los hijos, al cuidado de los ancianos y a las tareas del hogar. No creo que la mayor&#xED;a de nuestras madres y abuelas se sintieran frustradas por no haber podido trabajar y disfrutar de autonom&#xED;a econ&#xF3;mica. Creo que una vida dedicada al amor y el cuidado de los seres queridos no suele ser una vida frustrada. Afortunadamente, hoy muchas mujeres han logrado un equilibrio entre vida laboral y vida familiar. No es f&#xE1;cil, requiere mucho esfuerzo y la implicaci&#xF3;n plena del hombre en el hogar. Pero son afortunadas. Porque hoy tambi&#xE9;n hay muchas mujeres que querr&#xED;an ser madres, crear una familia, poder dedicar una parte no residual de su tiempo a criar a los hijos, disfrutarlos y educarlos, y no pueden. Es una generaci&#xF3;n de mujeres que ha dejado de depender econ&#xF3;micamente de sus maridos o compa&#xF1;eros. Pero muchas de estas mujeres j&#xF3;venes querr&#xED;an dejar de trabajar por un tiempo, trabajar menos horas o tener unos horarios que les permitieran conciliar trabajo y familia, y no pueden. Los salarios bajos de las nuevas generaciones hacen que los dos miembros de la pareja est&#xE9;n obligados a trabajar. Por suerte, hoy surgen nuevas feministas, como Esther Vivas, que reivindica que debemos tomar conciencia de &#xAB;como unas pr&#xE1;cticas tan relevantes para la sociedades humanas como son gestar, parir, amamantar y criar, han sido relegadas a los m&#xE1;rgenes, y de la necesidad de valorarlas, visibilizar p&#xFA;blicamente y pol&#xED;ticamente y reivindicar la responsabilidad colectiva en el marco de un proyecto social emancipador&#xBB; (&#xAB;Mama desobediente&#xBB;, 2019, Ara Llibres). Se abre paso un nuevo feminismo, que parte de la igualdad de mujeres y hombres en valor y dignidad, y que resalta lo que nos diferencia y complementa. Un feminismo que no oculta ni niega lo que muchas mujeres desean para sus vidas, que huye del igualitarismo empobrecedor entre ambos sexos, y de la masculinizaci&#xF3;n de la vida y de las relaciones humanas. Que defiende que las familias y la sociedad necesitan m&#xE1;s feminidad. Que somos los hombres los que debemos asumir valores que tradicionalmente se han considerado femeninos, que nos...</description></oembed>
