<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>El poder del sexo - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="rWiZA7hpjw"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/el-poder-del-sexo/"&gt;El poder del sexo&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/el-poder-del-sexo/embed/#?secret=rWiZA7hpjw" width="600" height="338" title="&#xAB;El poder del sexo&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="rWiZA7hpjw" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
&lt;/script&gt;
</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2021/11/tipos-agresion-sexual-social.jpg</thumbnail_url><thumbnail_width>1200</thumbnail_width><thumbnail_height>630</thumbnail_height><description>Publicado en La Vanguardia 15-11-2021 Las agresiones sexuales se han multiplicado en Espa&#xF1;a. Este a&#xF1;o han crecido un 30,6%. Catalunya ocupa el primer lugar con 462, lejos de las 212 de la comunidad aut&#xF3;noma m&#xE1;s poblada, Andaluc&#xED;a, y de las 204 de Madrid: la reciente y criminal agresi&#xF3;n sexual a una adolescente en Igualada es, a pesar de su brutalidad, un suma y sigue. Pero &#xBF;c&#xF3;mo es posible? A pesar de a&#xF1;os de adoctrinamiento, manifestaciones, leyes, recursos econ&#xF3;micos y policiales, relatos reiterados en los medios de comunicaci&#xF3;n, las agresiones sexuales se multiplican. La se&#xF1;al es clara: indica el gran fracaso de las pol&#xED;ticas p&#xFA;blicas emprendidas y de la cultura que domina nuestra sociedad, la cultura de la desvinculaci&#xF3;n que pretende que la realizaci&#xF3;n personal consiste en la satisfacci&#xF3;n de la pulsi&#xF3;n del deseo, sobre todo sexual, por encima de cualquier otra consideraci&#xF3;n. Esto y su conversi&#xF3;n en una cuesti&#xF3;n pol&#xED;tica determina la extendida adicci&#xF3;n, dominaci&#xF3;n y dependencia del sexo, que en demasiadas ocasiones culmina en violencia. A diferencia de las otras grandes pasiones surgidas de la condici&#xF3;n cultural del ser humano, el sexo es primariamente animal en una especie que ya no posee el control natural del periodo de celo. Por este motivo, todas las civilizaciones importantes han dedicado una especial atenci&#xF3;n a su encauzamiento y control&#x2026; menos la nuestra a partir demediados del siglo pasado. Al contrario, aquel impulso animal se encuentra continuamente sobre estimulado por la cultura y el mercado. A todo esto le han llamado libertad. &#xBF;Pero es as&#xED;? La periodista Milagros P&#xE9;rez Oliva se preguntaba semanas atr&#xE1;s en El Pa&#xED;s si los actuales patrones sexuales son mejores para las chicas. Su respuesta era m&#xE1;s bien desfavorable, porque la aproximaci&#xF3;n de la mujer al sexo es sustancialmente distinta a la del hombre, pero esta es la que impera como cultura y pr&#xE1;ctica sexual. Es un diagn&#xF3;stico cierto. La liberaci&#xF3;n de la mujer consiste en asumir el rol del impulso del macho de la especie. Debe responder siempre afirmativamente al aqu&#xED; te pillo, aqu&#xED; te mato, y es una estrecha cuando no responde en estos t&#xE9;rminos. El aborto masivo, a pesar de la abundancia de medios para evitar el embarazo, es otra consecuencia de aquella din&#xE1;mica sexual, que falsea la igualdad buscando asemejarse al patr&#xF3;n masculino. Resultado: 100.000 seres humanos abortados en Espa&#xF1;a, casi 22.000 en Catalunya en un a&#xF1;o. Son cifras que deber&#xED;an conmovernos. En mi blog Tras la Virtud de La Vanguardia digital, trato con m&#xE1;s detalle esta cuesti&#xF3;n. La obsesi&#xF3;n sexual desborda a esta sociedad, que ha integrado la prostituci&#xF3;n y la pornograf&#xED;a desde la edad infantil con un consumo nunca visto. Ha asumido las relaciones sexuales en la adolescencia, abandonada a sus impulsos socialmente estimulados. La promiscuidad es celebrada a pesar de los da&#xF1;os que ocasiona, y a su rebufo se extienden nuevos des&#xF3;rdenes como el chemsex. En este contexto moral, &#xBF;qui&#xE9;n puede sorprenderse de la progresiva desaparici&#xF3;n del matrimonio como v&#xED;nculo fuerte, y con &#xE9;l la ca&#xED;da de la natalidad? Lo que impera son las relaciones pasajeras, cuando no fugaces, la abundancia de infidelidades y, en determinados casos, el ansia de posesi&#xF3;n que termina en violencia. Lo que importa es la obtenci&#xF3;n del placer ahora mismo, sin m&#xE1;s, sustituyendo la construcci&#xF3;n del amor por el solo sexo, que tiene en la variaci&#xF3;n un acicate, sobre todo en el hombre. Las parafilias, exhibicionismo, fetichismo, masoquismo y sadismo sexual, travestismo, voyeurismo y dem&#xE1;s fantas&#xED;as no solo reh&#xFA;yen el tratamiento para su superaci&#xF3;n, sino que tienen reconocimiento social y pol&#xED;tico, y, como todo lo dem&#xE1;s, una adecuada explotaci&#xF3;n por el mercado. En esta cultura dela sociedad desvinculada, en la que la furia sexual es el resultado de deformaciones personales y excesos de est&#xED;mulos, donde la virtud es escarnecida, &#xBF;c&#xF3;mo no va a explotar m&#xE1;s y m&#xE1;s la violencia sexual? Es como conducir un coche a toda velocidad sin frenos y sin tragedias. Es imposible. Mientras todo esto sea considerado normal y nuestros dedos no se&#xF1;alen su fragilidad viciosa, la violencia sexual contra la mujer ser&#xE1; la norma. En el trasfondo se encuentra la p&#xE9;rdida del amor, que es la b&#xFA;squeda del bien del otro. Y si no hay amor, al menos que exista respeto a la dignidad de la mujer, porque no todos los hombres habitan el mundo de la misma manera.</description></oembed>
