<?xml version="1.0"?>
<oembed><version>1.0</version><provider_name>Converses a Catalunya</provider_name><provider_url>https://conversesacatalunya.cat/es/</provider_url><title>El impacto econ&#xF3;mico del atasco en el Canal de Suez - Converses a Catalunya</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="DhMEeYRiQh"&gt;&lt;a href="https://conversesacatalunya.cat/es/canal-suez-globalizacion/"&gt;El impacto econ&#xF3;mico del atasco en el Canal de Suez&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://conversesacatalunya.cat/es/canal-suez-globalizacion/embed/#?secret=DhMEeYRiQh" width="600" height="338" title="&#xAB;El impacto econ&#xF3;mico del atasco en el Canal de Suez&#xBB; &#x2014; Converses a Catalunya" data-secret="DhMEeYRiQh" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script&gt;
/*! This file is auto-generated */
!function(d,l){"use strict";l.querySelector&amp;&amp;d.addEventListener&amp;&amp;"undefined"!=typeof URL&amp;&amp;(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&amp;&amp;!/[^a-zA-Z0-9]/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret="'+t.secret+'"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret="'+t.secret+'"]'),c=new RegExp("^https?:$","i"),i=0;i&lt;o.length;i++)o[i].style.display="none";for(i=0;i&lt;a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&amp;&amp;(s.removeAttribute("style"),"height"===t.message?(1e3&lt;(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r&lt;200&amp;&amp;(r=200),s.height=r):"link"===t.message&amp;&amp;(r=new URL(s.getAttribute("src")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&amp;&amp;n.host===r.host&amp;&amp;l.activeElement===s&amp;&amp;(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener("message",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener("DOMContentLoaded",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll("iframe.wp-embedded-content"),r=0;r&lt;s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute("data-secret"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+="#?secret="+t,e.setAttribute("data-secret",t)),e.contentWindow.postMessage({message:"ready",secret:t},"*")},!1)))}(window,document);
&lt;/script&gt;
</html><thumbnail_url>https://conversesacatalunya.cat/wp-content/uploads/2021/03/image.png</thumbnail_url><thumbnail_width>700</thumbnail_width><thumbnail_height>394</thumbnail_height><description>Se ha hablado mucho de la pandemia global de la Covid-19 como un &#x201C;cisne negro&#x201D;: un evento inesperado con un grave impacto socio-econ&#xF3;mico. Tal calificativo puede cuestionarse (como lo hace el propio padre de la teor&#xED;a de los cisnes negros, el liban&#xE9;s Nassim Nicholas Taleb). Pero es sorprendente que tan s&#xF3;lo un a&#xF1;o m&#xE1;s tarde se haya producido otro evento igualmente inesperado y consecuente para nuestro modelo econ&#xF3;mico globalizado. La causa de la nueva disrupci&#xF3;n, a diferencia de la mort&#xED;fera pandemia, tiene algo de c&#xF3;mico: un mastodonte de m&#xE1;s de 400 metros de eslora y 220.000 toneladas de peso recibe lo que parece ser una fuerte r&#xE1;faga de viento que lo desv&#xED;a de su rumbo, haci&#xE9;ndolo encallar y bloqueando por completo el canal de Suez. Pero no se trata de una broma. Se calcula que el accidente causa una p&#xE9;rdida econ&#xF3;mica de m&#xE1;s de 400 millones de d&#xF3;lares cada hora que pasa. Cuando el viernes pasado fracas&#xF3; un nuevo intento de desplazar el barco varado, las navieras empezaron a desviar al menos una parte de sus cargueros por la ruta del Cabo de Buena Esperanza. La ruta del Cabo, que bordea &#xC1;frica como lo hizo el explorador portugu&#xE9;s Vasco de Gama en 1498 cuando descubri&#xF3; la ruta de las Indias, a&#xF1;ade siete d&#xED;as de traves&#xED;a al trayecto mar&#xED;timo entre Asia y Europa. Adem&#xE1;s, presenta otro inconveniente: una grave amenaza de pirater&#xED;a en zonas como el Golfo de Guinea. En tan solo seis d&#xED;as desde que el nav&#xED;o encall&#xF3;, se hab&#xED;an acumulado la friolera cantidad de 200 buques en los accesos al Canal de Suez, y se esperaba la llegada de otros 137 en tan s&#xF3;lo cinco d&#xED;as m&#xE1;s. Dos d&#xED;as despu&#xE9;s del accidente, el precio del barril de petr&#xF3;leo crudo hab&#xED;a aumentado ya m&#xE1;s de cinco d&#xF3;lares. Todo esto en un momento en que la producci&#xF3;n industrial europea sufr&#xED;a ya de falta de suministros. En numerosos sectores industriales como el del autom&#xF3;vil, los costes de producci&#xF3;n se optimizan gestionando al l&#xED;mite las existencias de los almacenes. Lo cual en la actual situaci&#xF3;n se traduce en falta de materias primeras para seguir fabricando. As&#xED; pues, por segunda vez en menos de un a&#xF1;o, Europa se enfrenta a posibles graves problemas de suministros b&#xE1;sicos. En 2020 faltaban mascarillas y gel. Ahora son pr&#xE1;cticamente todos los productos industriales los que corren el riesgo de escasear. El coste de poner la eficiencia por encima de todo La situaci&#xF3;n deja en evidencia el precio a pagar por el actual modelo de globalizaci&#xF3;n, llevada m&#xE1;s all&#xE1; de los l&#xED;mites que el sentido com&#xFA;n deber&#xED;a imponer. Su &#xE9;nfasis en optimizar costes al m&#xE1;ximo, que ha hecho de la eficiencia la virtud suprema, puede r&#xE1;pidamente convertirse en su punto d&#xE9;bil cuando sucede algo que no estaba previsto. Otra vez ser&#xE1; Europa qui&#xE9;n saldr&#xE1; m&#xE1;s perjudicada de la actual situaci&#xF3;n, ya que es el continente m&#xE1;s dependiente de las importaciones de Asia que cruzan a diario el Canal de Suez. Es tambi&#xE9;n una de las regiones que m&#xE1;s se han desindustrializado, externalizando m&#xE1;s y m&#xE1;s en Asia. Primero la pandemia y ahora un barco tontamente varado no deber&#xED;an dejar lugar a dudas: la eficiencia, como principio de organizaci&#xF3;n de la econom&#xED;a internacional, es valiosa, pero debe combinarse con la resistencia (o resiliency, t&#xE9;rmino anglosaj&#xF3;n de moda) para no sobre-exponerse a riesgos graves. &#xBF;A qu&#xE9; se espera pues para reforzar las cadenas de abastecimiento europeas? Es evidente que en el mundo actual la autarqu&#xED;a no tiene ning&#xFA;n sentido, pero tampoco la tiene su extremo contrario. As&#xED; pues, Europa deber&#xED;a diversificar sus fuentes de aprovisionamiento y relocalizar inteligentemente parte de la producci&#xF3;n en su propio suelo. Las ventajas de hacerlo no son solo minimizar el impacto de nuevos &#x201C;cisnes negros&#x201D;, sino fortalecer nuestro tejido empresarial e industrial, y generar empleos de calidad.</description></oembed>
